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Un plato con sardinas / CG

La sardina, el nuevo antídoto contra la diabetes

Una investigación revela la eficacia de la proteína del pescado azul para disminuir los riesgos cardiovasculares y evitar la enfermedad del azúcar tipo dos en mayores de 65 años

22.02.2018 00:00 h.
5 min

Comer sardinas empieza a ser casi una obligación después de los 65 años. Así lo demuestra Ramon Gomis, del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps) en el proyecto “Comer bien, envejecer mejor; hoy, sardina”, que demuestra una contundente disminución del riesgo de padecer diabetes tipo dos en personas mayores, con una dieta equilibrada sumado al consumo de pescado azul.

La investigación se desarrolló con la financiación del programa RecerCaixa, que en 2013 otorgó las ayudas al Instituto. “Nada menos que el 13% de los españoles padece diabetes tipo dos, la cual tiene un riesgo cardiovascular muy alto y que puede prevenirse con determinadas conductas nutricionales”, detalla Gomis.

Epidemia del siglo XXI

La diabetes es una de las epidemias del siglo XXI. En Cataluña, según datos de la encuesta de salud de 2015, hay unas 530.000 personas afectadas por esta enfermedad crónica. El aumento de la diabetes tipo dos se relaciona a los patrones alimenticios junto a la inactividad física, y constituye un reto para la salud pública, en particular para los mayores de 65.

Para abordar esta problemática, el estudio de Gomis investiga los efectos de una dieta rica en proteína de sardina sobre la incidencia de la diabetes de tipo dos. Del estudio han participado 200 voluntarios de edad avanzada y con prediabetes que han sido divididos en dos grupos: unos siguieron una dieta clásica para frenar el avance de la enfermedad y otros, la misma dieta pero con el agregado de la proteína de sardina.

Investigadores en la presentación de los proyectos en Cosmo Caixa / CG

Investigadores junto a Ramon Gomis (I) en la presentación de los proyectos en Cosmo Caixa / CG 

Beneficios de la sardina

Tras un año del cumplimiento de los regímenes alimentarios en los 200 pacientes, se observó que el 34% consiguió revertir la situación de prediabetes y los que recibieron los suplementos de sardinas, lo redujeron en un 50%.

Además, el grupo que hizo la dieta rica en sardinas disminuyó la presión arterial y el índice de resistencia a la insulina, aumentó el colesterol bueno (HLD) y también la hormona antiinflamatoria, adiponectina. También subieron el nivel de omega-3 (especialmente EPA y DHA) lo que se relaciona con una disminución del riesgo cardiovascular, y bajaron los niveles de omega-6 , lo que ha demostrado tener un impacto beneficioso y preventivo frente a la aterosclerosis, la obesidad y también la diabetes tipo dos. 

Aplicar la dieta

El investigador del Idibaps asegura que este tipo de dieta se podría realizar con pescado azul y pescados ricos en el aminoácido taurina. En cuanto a la cantidad, se recomienda consumirlos unas dos veces por semana.

Los resultados de la investigación --una vez que esté completamente acabada-- se volcarán a la práctica. Gomis explica que los resultados “servirán para una nutrición más personalizada y derivar a recomendaciones nutricionales específicas para la prevención” y agrega que la idea es que estos resultados formen parte de las guías clínicas.

Apuesta por las ciencias sociales

La investigación sobre la prevención de la diabetes tipos dos se ha desarrollado gracias a las ayudas del programa RecerCaixa, de la Obra Social La Caixa. Desde 2010 a 2017, el programa ha impulsado 177 proyectos de 31 universidades y centros de investigación de Cataluña. En una nueva edición, se han repartido 1,6 millones de euros para 20 nuevos proyectos relacionados principalmente con las ciencias sociales.

“Reconocemos la capacidad transformadora de las ciencias sociales”, ha indicado Àngel Font, director del área de investigación de la Fundación Bancaria la Caixa. Y es que este año --en la octava convocatoria-- del total de 283 proyectos, el 28% son investigaciones del ámbito de las humanidades y la cultura, el 23% de políticas públicas, el 28% de la educación y el restante 21% de inclusión social.

Los profesionales que participan de la octava edición de RecerCaixa / CG

Los profesionales que participan de la octava edición de RecerCaixa / CG

La cantidad de dinero que recibe cada proyecto depende del presupuesto solicitado, aunque con el límite máximo de 100.000 euros, durante tres años, cantidad que el director de RecerCaixa, Josep Joan Moreso considera “más que razonable”. Moreso detalla que los presupuestos suelen respetarse y como máximo se quita un 10% de lo solicitado, a diferencia del Estado, que, asegura, suele otorgar un máximo del 40% para un proyecto de investigación.