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Presentación del Sant Jordi del 23 de julio / GREMI EDITORS

Un Sant Jordi en pleno verano, con límite de aforo y rosas por los afectados del Covid-19

La organización ha previsto "medidas flexibles" para celebrar el Día del Libro sea cual sea la situación sanitaria de cada ciudad

6 min

Sant Jordi se celebrará este año en Cataluña en pleno verano el próximo 23 de julio. El cambio de fecha se debe a la imposibilidad de llevarlo a cabo por todo lo alto en su día --23 de abril--, a causa del aislamiento por el coronavirus. Los organizadores no han querido dejar a los catalanes sin una de sus fiestas más características, ni tampoco a las empresas de los sectores del libro y las flores sin una jornada destacada en el calendario por la alta cantidad de ventas. Por ello, se las han ingeniado para proponer un plan de "medidas flexibles", adaptables a la situación sanitaria de cada municipio.

El mayor número de paradas estará en Barcelona, que contará con 200 de estos puntos concentrados eminentemente en una zona perimetrada en el Paseo de Gràcia. El aforo estará limitado y controlado para evitar aglomeraciones y se establecerán protocolos conforme la regulación contra los contagios de coronavirus. Además, se pondrán a la venta rosas especiales, en recuerdo a los afectados por el Covid-19, una enfermedad que ya ha quitado la vida a 12.627 personas en Cataluña. 

Adaptarse a la realidad sanitaria

Los principales organizadores de este atípico Sant Jordi han presentado la planificación de la festividad. En ella se se contemplan hasta tres escenarios diferentes para que la celebración se adapte "a la realidad demográfica, urbana y de situación sanitaria de cada ciudad y pueblo de Cataluña", incluso en aquellas donde puedan darse rebrotes, como en L'Hospitalet de Llobregat.

El presidente de la Cámara del Libro de Cataluña, Patrici Tixis, ha indicado durante la presentación que "es muy difícil que no se celebre este Día del Libro" ya que han tenido en cuenta las variaciones que pueden sufrirse por restricciones de movilidad. "El 23 de julio será más grande o más pequeño, pero se podrá celebrar, y en cualquier caso se podrá acceder a las librerías, incluso si se suspendiera el recinto de Paseo de Gràcia, porque todas las librerías estarán abiertas", ha asegurado. 

Rosas rojas... y blancas

Joan Guillén, el presidente del Gremio de Floristas de Cataluña, ha destacado que en el Sant Jordi del 23 de julio "habrá rosas rojas, como siempre, pero también las habrá blancas". Con ellas, los floristas pretenden hacer su especial "homenaje a los afectados por el Covid-19, a los que nos han dejado y también a los sanitarios", ha comentado. 

Marià Marín, gerente del Gremio de Libreros catalanes, ha destacado que habrá celebración más allá de Barcelona, a pesar de que las medidas de seguridad "obliguen a que el 70% de las paradas que se suelen levantar un Sant Jordi no puedan ponerse" es te año. Ha animado a la población a "aprovechar el potencial del comercio de proximidad" y apostar por celebrar el día del libro en todos los municipios de forma "deslocalizada" --evitando, con ello, los desplazamientos innecesarios a la capital--. "En cada municipio habrá una librería", ha comentado.

Pedir cita para tener un autógrafo

Los autores de los libros podrán dedicar sus obras a los lectores, pero este procedimiento tendrá su propio protocolo. El espacio de venta y el de firma estarán separados; los escritores se distribuirán por todas las comarcas; las librerías que organicen las firmas deberán ofrecer cita previa; no se podrá tocar a los autores ni hacerse fotos de cerca con ellos; y las mesas para cada uno tendrán tres metros de ancho.

En Barcelona reinará la "dispersión" con perímetros amplios, y más allá, cada municipio tendrá la facultad de decidir si lo celebra en las calles. Se han desvinculado de la celebración la comarca del Segrià  (Lleida), Reus (Tarragona) y librerías de Figueres (Girona) y Barcelona.

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