Menú Buscar
Imagen de un bebé y una enfermera junto al ascensor de un hospital / CG

Salud pagará 100.000 euros a los padres de un bebé que murió tras caer en el ascensor del hospital

La aseguradora de la consejería resarce a los progenitores y a la hermana tras un parto de gemelos que se atendió tarde en Barcelona

6 min

Salud pagará 99.000 euros a los padres de un bebé que murió tras caer en el ascensor del Hospital Sant Jaume de Calella (Barcelona).

La aseguradora de la consejería, Zurich, ha acordado abonar 80.000 euros al padre y a la madre de una niña que no sobrevivió a un parto de gemelos en la institución asistencial después de que la mamá estuviera casi tres horas esperando en urgencias.

El resto, 19.000 euros, se entregarán a la hermana gemela de la pequeña, que sí sobrevivió a un presunto error médico que aún está sub júdice.

Parto prematuro atendido tarde

Los hechos ocurrieron en julio de 2014. F., de 16 años, acudió al ambulatorio de Malgrat de Mar con fuertes dolores abdominales. La adolescente estaba embarazada de gemelos en lo que resultó una gestación monocorial diamnótica (una placenta y dos sacos estacionales).

El médico del centro de atención primaria (CAP) la derivó al hospital, donde llegó a las 19.06 horas, pero no fue atendida hasta las 19.27 horas, según explica el informe forense al que ha podido acceder este medio.

Después, F. estuvo esperando --"en una silla", según su abogado, Esteban Gómez Rovira-- hasta las 22.05, cuando se produjo la expulsión de los dos fetos, con una gestación de 24 semanas.

"Se les cayó un feto en el ascensor"

Los sanitarios del complejo médico comarcal trasladaron a la paciente a la sala de partos, donde la ginecóloga, según el mismo informe, lamentó que "se subiera sin que nadie la hubiera avisado de la situación".

De camino al área materno-infantil y según el letrado de la defendida, a los enfermeros "se les cayó uno de los fetos al suelo del ascensor, mientras el otro ya estaba siendo expulsado, con la cabeza fuera".

El informe forense revela que el equipo de ginecología del hospital trató de reanimar al primer feto, que presentaba un aspecto violáceo al llegar a quirófano. Fue en vano. Falleció a los diez minutos con un cuadro de hipoxia isquemia.

El segundo bebé precisó de oxígeno, pero pudo ser estabilizado y trasladado al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona por una ambulancia medicalizada del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Sobrevivió.

Indemnización

El caso de F., que prefiere permanecer en un plano discreto, conllevó la citación en calidad de imputada de una de las enfermeras de la institución de enfermos agudos, como avanzó este medio.

El caso está siendo instruido por el Juzgado número 2 de Arenys de Mar (Barcelona), pero ahora el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) ha decidido en comisión con Zurich pagar 99.000 euros a la familia para zanjar la responsabilidad civil.

Posiblemente evitable

Preguntada por la cuestión, la oficina de prensa del departamento de Salud, que entonces estaba dirigido por el conseller Boi Ruiz, no ha respondido a los requerimientos informativos de este medio.

Quien sí lo ha hecho es el abogado de la paciente. "Es un caso clarísimo de mala atención médica por culpa de los recortes sanitarios. Uno de tantos que acabaron mal", ha lamentado Gómez.

Activistas en defensa de la sanidad pública de la zona han indicado que "los recortes presupuestarios salvajes en el Corporació de Salut del Maresme i la Selva llevan años provocando retrasos en los triajes".

Tenga que ver o no con la dotación presupuestaria del hospital, el informe forense constata que F. llegó al centro sanitario "con un cuadro grave con necesidad de valoración inmediata", y que se produjo "una demora en la asistencia de la gestante".

"No se puede descartar que en el caso de haberse producido dicha valoración de forma inmediata el resultado final hubiera variado", concluyen los peritos.

Consorcio en la picota

A la espera de que concluya la instrucción del sumario, el consorcio sanitario sigue en la diana pública desde que muriera una niña de ocho años en el Hospital Comarcal de Blanes, otra unidad del conglomerado, mientras esperaba una ambulancia pediátrica en enero de este año.

En 2011, la consejería, por decisión del conseller Ruiz, concentró la ginecología y obstetricia en el Hospital de Calella en lo que definió como una reorganización de los centros, un "recorte encubierto" según denunciaron círculos en defensa de la sanidad pública.

Cabe recordar que la gerente del consorcio, Núria Constans, dimitió el pasado mayo tras catorce años al frente de la corporación. La sustituyó Iñaki García Bernis, un profesional con perfil económico.