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Un médico consulta los resultados de un paciente

Los riesgos de contrastar el diagnóstico médico en internet

Cada vez más personas usan la red para buscar información sobre su salud cuando en realidad deberían preguntar a sus facultativos

14.12.2018 00:00 h.
7 min

Hace días que te duele la cabeza. Bebes agua, duermes bien, y el malestar no desaparece. También te fastidia la espalda y notas un cosquilleo en el brazo derecho; así que decides buscar estos síntomas en internet y la red te diagnostica una neuropatía.

Los datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones señalan que seis de cada diez españoles se informan sobre salud en la red. La mitad de la población en el caso de Cataluña, según una encuesta de Pic Solution.

No existen los milagros

Rocío Cebrián, directora asistencial del Hospital Vall d’Hebron, señala que es imposible evitar que los pacientes consulten internet. “Lo que hacemos es indicarles dónde pueden encontrar información fiable”, señala.

¿Es posible consultar datos verídicos sobre salud en la red? Sí; las asociaciones de pacientes son un ejemplo, explica Cebrián a Crónica Global. En cambio, “si una página ofrece una alternativa al diagnóstico que ha dado el médico, siempre advertimos a los pacientes que los milagros no existen”, sostiene.

Una doctora explica a una paciente como consultar su diagnóstico

Una doctora explica a una paciente como consultar su diagnóstico

Autodiagnóstico

Por su parte, Xavier Borràs, cardiólogo del Hospital Sant Pau, indica que el peligro reside en que un paciente decida automedicarse con algunos de los fármacos que circulan por internet.

El especialista en cardiología se ha encontrado incluso con pacientes que le han sugerido un posible tratamiento. “Buscan sus lesiones en la red y acaban pidiendo un cateterismo para una válvula”, comenta.

Mayor gravedad

Borràs explica que a menudo la consulta de dolencias en la pantalla acaba por hacer que el paciente crea que su patología reviste mayor gravedad de la que en realidad tiene. Así, pone como ejemplo el caso de la insuficiencia mitral, que puede ser leve o severa; pero la red siempre acabará por arrojar datos sobre el último tipo.

El facultativo también entona un mea culpa en nombre del colectivo médico. “Transmitimos el mensaje --en referencia al diagnóstico-- pero no nos aseguramos de que el paciente lo haya entendido”, señala. Un aspecto que llama a mejorar, de cara a evitar los riesgos que entraña consultar datos sobre una enfermedad en la web.

Un doctor transfiere los datos de un paciente a la red

Un doctor transfiere los datos de un paciente a la red

Apuntar las dudas

Cebrián también argumenta que, en los diagnósticos de enfermedades graves, se produce un bloqueo mental en los pacientes que les impide asimilar la información, lo que les empuja a buscar posibles alternativas, también en internet.

“Les aconsejamos apuntar las dudas que les surgen, y consultar información a través de páginas fiables”, explica. Su colega de Sant Pau le da la razón: “No se puede prohibir internet, el paciente tiene que preguntar al médico lo que no entiende”, apunta.

Falta de confianza

El investigador de la Universitat Oberta de Catalunya Francisco Lupiañez también resta culpabilidad a quienes deciden buscar en Google datos sobre su diagnóstico médico. “Antes se preguntaba a una vecina”, sostiene.

Así, Lupiañez, que estudia la relación ente internet y salud desde hace años, expone que la red pasaría a un segundo plano si el usuario de la sanidad tuviese la posibilidad de resolver sus dudas y temores con un facultativo. “Se necesitan espacios de confianza entre el paciente y el sanitario”.

Páginas acreditadas

El Col·legi de Metges de Barcelona (COMB) tiene un programa que acredita webs médicas con el objetivo de verificar la información sobre salud que existe en la red. Berenguer Camps, responsable de este proyecto, recomienda a los usuarios desconfiar de las ofertas, por ejemplo, en medicina estética, que tienden a “banalizar el acto médico”.

“No se pueden vender cirugías estéticas como si fuesen cervezas”, critica. Así hace referencia a reclamos 2x1 en operaciones, como si de productos de supermercado se tratasen.

Un médico consulta por internet con una tablet

Un médico consulta por internet con una tablet

Soluciones mágicas

Camps indica que hay que poner en “cuarentena” los tratamientos que prometen resultados milagrosos en poco tiempo. Señala como ejemplo determinados métodos de adelgazamiento, los que prometen ser indoloros o los que ofrecen una curación "del 100%" a determinadas patologías que no la tienen.

En caso de detectar páginas médicas que incumplen el código deontológico, el COMB abre un procedimiento sancionador. Eso sí, solo tienen potestad para actuar contra aquellas webs en las que es un facultativo colegiado el que ofrece tratamientos “médicos” de dudosa eficacia.

Internet no es el problema

Los profesionales consultados por este medio coinciden en una cosa: internet no es el problema. Mejorar la comunicación médico-paciente, aumentar el nivel de confianza de los usuarios de la sanidad, y verificar el origen de los contenidos que se consultan en la red, son algunas de las medidas que pueden evitar que internet se convierta en un problema para la salud, como el tabaco.

Ante la duda, la mejor respuesta siempre es preguntar más.

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