Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Instante del juicio por la violación múltiple a una joven en Sabadell en 2019 / WEBEX (TSJC)

Revictimizada tras una agresión sexual: el juicio a la 'manada' de Sabadell

Mujeres violadas o que han sufrido abusos deben rememorar una y otra vez lo ocurrido mientras afrontan que se las cuestione en sede judicial

10 min

El pasado enero, una sentencia del Tribunal Supremo advirtió del proceso de revictimización de las mujeres que sufren agresiones sexuales, por la angustia que les produce rememorar los hechos durante el juicio. A esta situación se ha tenido que enfrentar este martes una joven en la Audiencia de Barcelona, tras sufrir una violación múltiple en 2019 en Sabadell, cuando tenía 18 años.

Durante la primera sesión del juicio a la denominada manada de Sabadell, ha sido interrogada por la fiscalía, por su abogado, así como por los letrados de los cuatro acusados de agredirla en una nave abandonada. No es la primera vez que tiene que rememorar lo que sucedió la madrugada del 3 de febrero de aquel año. Aquel mismo día ya relató lo ocurrido, primero al matrimonio al que encontró y pidió ayuda, después a la policía local, luego a los médicos del Hospital Parc Taulí que la examinaron, y a sus familiares. También a los Mossos d’Esquadra, a quienes condujo al mismo inmueble para detallar los hechos y tratar de identificar a sus violadores y, por último, a su abogado.

Uno de los acusados de la agresión sexual mútiple en Sabadell en 2019 / EUROPAPRESS
Uno de los acusados de la agresión sexual mútiple en Sabadell en 2019 / EUROPAPRESS

Culpabilizar a la víctima

Montserrat Bravo, Doctora en Psicología y experta en violencia sexual, señala que la revictimización se da cuando se culpabiliza a la víctima por no haber evitado la agresión. Cuando se le hace creer que “no ha pedido la suficiente ayuda, como ha sucedido hoy”. Además, durante el juicio, esta “se ha visto expuesta a todos aquellas personas desconocidas que estaban en la sala, por mucho que exista una mampara” de por medio.

A esto se une la presión social, apunta Bravo, al ser un caso mediático en el que, señala, se vulneran los derechos de la víctima al exponer su voz —al publicarse fragmentos de su relato ante el tribunal—. “Luego está el tono de despersonalización en los interrogatorios. Le han hablado [el fiscal y letrados de la defensa] como a alguien que cuenta que ha ido a la compra, y habla de una violación”, censura. Tras esta situación se encuentra “la exigencia judicial de responder preguntas que comportan una carga traumática extrema”, lo que puede incrementar y empeorar la sintomatología de la víctima cuando pasa por un proceso judicial como este y el posterior impacto en su recuperación, ya que suele prestar testimonio años después del suceso.

Memoria traumática y sistema penal

De las víctimas de agresiones sexuales ante el sistema jurídico-legal​ hablan las psicólogas de la Universidad Complutense María José Rubio y Silvina Monteros en un artículo académico, en el que señalan que “la estrategia de defensa del agresor actúa como detonante principal del estrés durante el juicio”. Sobre todo cuando trata de demostrar que la víctima se encontraba en un lugar inadecuado; su supuesta falta de reacción y negativa firme, o las lagunas y contradicciones de su relato.

Una situación a la que ha tenido que enfrentarse la joven de Sabadell con las preguntas de una de las letradas, la defensora de M.A., quien ha cuestionado “qué intenciones tenía” cuando se quedó en un bar sin sus amigos, bebiendo una cerveza, y hablando con la camarera --pregunta que el presidente del tribunal ha considerado improcedente--, así como “por qué no tocó ningún timbre” cuando uno de los acusados la trasladó por la fuerza a la nave donde la agredieron o por qué no “chilló” durante el trayecto a la misma, que recorrió forzada, según su relato, por uno de los acusados. “¡Cómo voy a llamar a un timbre si me llevó a la fuerza contra mi voluntad! Estaba bloqueada, coaccionada, tenía muchísimo miedo y temía por mi vida”, ha respondido ella.

Falta de sensibilidad hacia la víctima

Pilar Polo, psicóloga de la Fundación Vicki Bernadet explica que este comportamiento radica en la falta de conocimiento sobre la memoria traumática, en lo que se amparan las defensas al alegar falta de nitidez en los relatos de las agredidas: “Decir que la gente miente porque no recuerda bien las cosas. Hay que entender que la víctima bloquea recuerdos y otros reaparecen con el tiempo”, señala la experta. “A veces es una forma de sobrevivir porque, si no, no lo podrían aguantar”.

Rubio y Montero lamentan que estas estrategias son difíciles de desmontar por parte de la acusación, “sobre todo cuando ha mediado intimidación pero no violencia”. Además, indican que “la falta de sensibilidad hacia la víctima por parte de las instancias judiciales se manifiesta a lo largo de la vista oral”. Durante el juicio por esta agresión sexual múltiple, la víctima ha tenido que enfrentarse a las incisivas preguntas del representante del ministerio público, que no ha parado de interrumpirla, a pesar de lo mucho que le ha costado relatar lo sucedido, tres agresiones sexuales, sin romperse.

Imagen de la fábrica donde ocurrió la presunta violación múltiple de 'La Manada' de Sabadell (Barcelona) / EFE
Imagen de la fábrica donde ocurrió la presunta violación múltiple de 'La Manada' de Sabadell (Barcelona) / EFE

Escuchar el testimonio

“Lo que suele suceder es que los tribunales penales quieren escuchar directamente a la víctima, y no es la fase de instrucción, sino el final del proceso. En el caso de menores o personas con alguna discapacidad existe la prueba preconstituida —una toma de declaración grabada para evitar que tengan que hacerlo de nuevo en sede judicial—. Herramienta que no es obligatoria, la pide el magistrado o el fiscal si así lo considera, y para adultos casi nunca se contempla”, explica Bravo.

Como Polo, recuerda que “el bloqueo cognitivo impide a la víctima responder con detalle, porque el cerebro intenta protegerse del recuerdo altamente traumático”. Y es que las víctimas se ven sometidas a la presión de que las crean. “Si ese día se explican mal no tienen otra oportunidad, y en eso influye el concepto de víctima perfecta que tiene el sistema judicial, y tiene que encajar en esa toma de declaración. Como cuando le han cuestionado por qué no pidió ayuda”, indica.

¿Cuántas veces se debe relatar la agresión?

“Lo habrá explicado primero al médico, luego a su abogado para poder interponer la denuncia; también alguna declaración más para ratificar lo que ya había manifestado de inicio, y luego el día del juicio oral, que, en ocasiones, acaba siendo tan traumático como la propia agresión violenta”, apunta Polo, que recuerda que nuestro sistema penal es muy garantista --la presunción de inocencia como derecho fundamental--, pero que ello no debe impedir “hacer más fácil el proceso a las víctimas”.

Desde 2015 está en vigor el estatuto de la víctima, que persigue minimizar los efectos traumáticos del proceso judicial, pero todavía existe un gran margen de avance. “Se podrían buscar alternativas para que no tenga que repetir lo que ocurrió, igual que un perito puede ratificar un informe, o como sucede con la prueba preconstituida”, indica la psicóloga.

Revictimización

El mayor riesgo de este proceso de revictimización, que ha reconocido el Supremo, es que algunas víctimas prefieran no denunciar. “Intentamos que entiendan que, funcione como funcione el sistema penal, el hecho de guardar silencio, será aún peor, aunque sí es cierto que se podría trabajar para que el proceso [judicial] fuese más corto”, concluye Polo.

Bravo subraya que “el proceso judicial conlleva implícita la revictimización”, porque la agredida pasa por interrogatorios previos y debe prestar testimonio en todas las fases del mismo. "Incluso cuando se realiza la preconstituida a menores en fase de investigación, cuando se celebra el juicio, si la sala considera que tiene que volver a explicarlo, tendrá que hacerlo”, y apunta: “hemos avanzando, pero el sistema judicial no lo hace al ritmo necesario para proteger a las víctimas”, concluye.