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Imagen de una fábrica de ataúdes en plena pandemia / EFE

Familias y empresas, en vilo por el colapso de los registros civiles en Cataluña

Las oficinas de justicia tardan meses en emitir certificados de defunción, necesarios para desbloquear pensiones, Últimas Voluntades, los suministros del hogar o depósitos bancarios

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"Vuelva usted en dos meses". Esta podría ser la readaptación del clásico de Mariano José de Larra que criticaba la burocracia en España. Es lo que está pasando con los registros civiles y la pandemia: las oficinas dependientes del Ministerio de Justicia están saturadas y emiten certificados de defunción a meses vista, cuando deberían hacerlo en un máximo de dos semanas. El tapón está perjudicando a las empresas funerarias, compañías de seguros y las propias familias de los fallecidos.

Lo explican fuentes del sector, que recuerdan la importancia del certificado de defunción, un documento oficial positivo necesario para realizar muchos trámites. "Desbloquea las herencias, da acceso a las pensiones de viudedad y es necesario para otros trámites, como el Certificado de Últimas Voluntades, el testamento, cambios en los suministros del hogar --electricidad, gas, agua, teléfono o internet-- o desbloqueo de depósitos bancarios del finado para los herederos", han enumerado. Antes de la pandemia del virus SARS-CoV-2, este documento tardaba entre dos y 15 días en llegar. Los plazos se alargan ahora hasta los dos y tres meses.

Gestorías: "Hay retraso, sí"

Lo admiten desde el Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Cataluña, que recuerdan que "todo lo que tiene que ver con la administración siempre puede acarrear demoras". Una portavoz ha explicado que solo una minoría de gestores se encarga de realizar el trámite del certificado tras una muerte, porque normalmente son las aseguradoras, habida cuenta de la elevada penetración de los seguros de deceso en España, o incluso las funerarias, las encargadas de tramitarlo. "Tenemos asociados que sí lo hacen, pero son pocos. Y cuente que estarán teletrabajando", avisan desde el Colegio para sugerir que puede haber demoras.

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Imagen del Registro Civil de Barcelona, que emite los certificados de defunción / ATLAS

Una de las que cumple ambos criterios, gestiona este documento oficial y trabaja en casa, es Montse Julià, de Gestoría Julià, en Rubí (Barcelona). "El retraso del Registro Civil es importante, sí, pero es que la gente tiene prisa. El certificado de defunción es necesario para muchos trámites, incluidas las pensiones de viudedad. Es natural que la gente nos apremie", razona la profesional. Según ella, "le consta que las demoras en el Registro Civil son largas", porque en situación de normalidad "ya había casos en los que se rebasaban los 15 días" que establece la normativa. ¿Qué solución hay? "Ninguna. Esperar a que la administración de justicia recupere comba y el ritmo habitual. Por lo demás, el Gobierno debería ser flexible y retrasar todos los plazos de los trámites, como ya ha hecho con algunos, para que los ciudadanos lleguen a tiempo. Los gestores estamos teletrabajando y también vamos más lentos", admite Julià.

Justicia: "Se ha reforzado el servicio"

Preguntado por la cuestión, la portavocía de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha admitido que en los registros civiles de la región "se ha registrado una demanda superior a la posibilidad prestataria" desde el 14 de marzo, cuando el Real decreto 463/2020 fijó los servicios esenciales en España. Este texto fijó que los trámites prioritarios son "las licencias de enterramiento, las inscripciones de nacimientos y los matrimonios en artículo mortis". Desde el 16 de marzo, el Registro Civil de Barcelona, el mayor de la autonomía, reorganizó dependencias para cumplir con el distanciamiento social. Tres funcionarios prestan los servicios mínimos. "Aún así, se han padecido colas de espera porque los fallecimientos en la urbe han crecido de forma exponencial y por tanto han concentrado una parte sustancias del trabajo de estas semanas", admite la instancia judicial.

¿Qué ha hecho el Tribunal Superior para remediarlo? "Desde el martes, 21 de abril, los funcionarios que están trabajando por la mañana en atención al público y 20 por la tarde volcando datos", ha señalado la misma voz oficial. "Se ha ido instando a la adecuación mejor y más rápida del servicio pero no tiene una posibilidad material de organización del trabajo", agrega el TSJC. Este ente, asimismo, "ha tramitado las informaciones sobre las disfunciones que ha conocido e instado la superación a la mayor brevedad".