Ratas y suciedad en las playas de Barcelona

El ayuntamiento lo relaciona con “las corrientes del mar hacia la tierra” y asegura que tres barcos retiran los sólidos cada día

4 min
Una rata en el espigón de la playa de la Barceloneta, el viernes pasado / CG
06.08.2017 23:46 h.

Las playas de Barcelona presentan una buena calidad del agua en el primer balance de la temporada. Ese era el mensaje que lanzaba el consistorio barcelonés hace apenas una semana, con datos registrados hasta el 15 de julio. El equipo de gobierno de Ada Colau celebró los resultados del análisis microbiológico del agua, en los que se desvela que el 93,1% de las muestras tiene una calidad excelente.

Sin embargo, la realidad que explican los bañistas de la calidad del agua en la actualidad es otra. Se quejan de que las playas de la capital catalana están sucias, sobre todo en la zona de Sant Sebastià, Somorrostro y Barceloneta. La orilla de esas playas en particular presenta, desde primera hora de la mañana (8.30 horas), latas, papeles, bolsas, vasos de plástico, tapones de botellas y demás.

Grasa y mal olor

“Están asquerosas. Hay capas de grasa y huele muy mal”, cuenta a Crónica Global una usuaria habitual de estas playas. “Lleva más de una semana ondeando la bandera amarilla por el estado del agua”, prosigue.

El Ayuntamiento de Barcelona no tenía constancia de ello y sostiene que en todas las playas está todo correcto y ondea la bandera verde que lo corrobora. Tras la llamada de este medio, ha comprobado el estado de las playas citadas y una portavoz ha explicado que “sí que es verdad que la playa es dinámica”.

Restos de plástico, latas y basura en la playa del Somorrostro de Barcelona el viernes pasado / CG

Restos de plástico, latas y basura en la playa del Somorrostro de Barcelona el viernes pasado / CG

Corrientes de mar

Relacionan la suciedad que pueda haber en la orilla con “las corrientes del mar que van hacia la tierra” estos días, lo que puede arrastrar los sólidos de la parte más honda del agua hacia el litoral. Las mismas fuentes informan de que el consistorio cuenta con tres barcos que recogen estos sólidos a diario pero pueden hacerlo solo hasta que aparecen los primeros bañistas, “hacia las diez de la mañana”, para evitar riesgos, y aseguran que trabajan mañana y tarde.

Pero hay un factor añadido al atrezo habitual del litoral barcelonés: las ratas. Es normal verlas corretear entre las rocas que forman los espigones, donde la mayoría de veces suele haber algún que otro grupo de turistas --o no-- afincado y junto a la zona de máquinas habilitadas para practicar ejercicio físico.

Precisamente la semana pasada, también, el gobierno municipal presentaba la elaboración de un censo para contabilizar cuántos roedores hay en la ciudad y estará listo, presumiblemente, el año que viene. Una reacción de los comunes ante las quejas de los vecinos de las zonas más afectadas: Pere IV, Gòtic, Ciutat Meridiana y Guineueta.

Mensaje de alerta

En plena temporada alta, el coordinador del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), David Martínez, ha lanzado un mensaje de alerta sobre la necesidad de mantener el litoral para conseguir una ciudad sostenible, limpia y saludable.

“Da la sensación de que se peca de celo con ciertas actividades, como la presencia de perros en las playas, mientras se pasan por alto otros aspectos más perjudiciales para el medio ambiente como los plásticos, colillas o envases vacíos que dejan los bañistas a su paso”, espeta.

Apostilla que todas las partes han de asumir su responsabilidad para con el medio ambiente. Algo que, por el momento, parece quedar muy lejos, al menos, de las playas barcelonesas.

¿Quiere hacer un comentario?