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Panorámica de Barcelona / UNSPLASH

¿Qué hacer en una escapada de un día en Barcelona?

24 horas no son suficientes para examinar a fondo la Ciudad Condal, pero sí para hacerse una idea de todo lo que tiene que ofrecer a los visitantes

5 min

 

Barcelona es una ciudad que da para pasar unas largas vacaciones. Sin embargo, no siempre se tiene tiempo para visitarla como es debido. Los viajeros que solo dispongan de 24 horas para recorrer la capital de Cataluña pueden optar por el itinerario que proponen desde Barcelona Turisme, que comienza con un madrugón para coger la ruta norte del Barcelona Bus Turístic.

El primer autobús sale a las 9 horas desde Plaza Cataluña. En Passeig de Gràcia, entre las calles Consell de Cent y Aragó, se encuentran las casas Lleó Morera, Amatller y Batlló, tres joyas de la arquitectura modernista construidas por Lluís Domènech i Montaner, Josep Puig i Cadafalch y Antoni Gaudí, respectivamente. “Pasar junto a ellas es como contemplar un museo modernista al aire libre”, señalan.

Frente a frente con la Sagrada Familia

Un poco más arriba, en la esquina con la calle Provença, se encuentra la Casa Milà. También la famosa Pedrera, obra también de Gaudí y cuya ondulante superficie recuerda al mar. Más allá del Passeig de Gràcia se llega a la obra más representativa del arquitecto catalán: la Sagrada Familia, una biblia arquitectónica en la que cualquier detalle esconde una historia. Justo un poco más arriba se ve el Recinte Modernista de Sant Pau, la construcción más importante de Lluís Domènech i Muntaner.

Barcelona Bus Turístic / TMB

Barcelona Bus Turístic / TMB

Después de comer, la ruta sur del autobús turístico se dirige hacia la montaña de Montjuïc. Al enfilar la avenida María Cristina se puede contemplar la imponente silueta del Palau Nacional de fondo, sede principal del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)uno de los museos más importantes de Barcelona. No es el único centro de arte que acoge esta montaña, ya que también se encuentra allí la Fundació Miró o el CaixaForum, entre otros.

La Barcelona más olímpica

Un poco más arriba se encuentra el Pabellón Mies Van der Rohe, la contribución que dejó el artista de la Bauhaus a la ciudad, el Poble Espanyol con su variada arquitectura y el anillo olímpico, con algunos de los escenarios más emblemáticos de los JJ.OO. de 1992: el Palau Sant Jordi, el estadio Lluís Companys o las piscinas Picornell. Edificios que el mundo entero tuvo ocasión de admirar con motivo de aquel importante acontecimiento.

Por la tarde, es el turno de pasear por el Barrio Gótico. En la plaça Nova se puede visitar la Catedral, y los restos de la muralla romana en la esquina con la calle del Bisbe. Por esa misma calle se llega a la plaça Sant Jaume, con el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat frente a frente. A unos metros, en la plaça del Rei, es posible empaparse del majestuoso pasado medieval de la ciudad. Y tomando la calle Argenteria se llega a la impresionante basílica de Santa María del Mar, un magnífico ejemplo del gótico catalán, última parada del recorrido antes de cenar en La Rambla para poner el broche de oro a una intensa jornada de turismo en la Ciudad Condal.