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Una niña refugiada sostiene un cartel que dice "Lo siento, Bélgica" en el campo de Idomeni.

¿Qué hacer con los niños refugiados?

Un grupo de artistas llevará el 8 de agosto y durante dos semanas el proyecto 'Paramythádes' a dos campos de Grecia

Margalida Vidal
4 min

Los días en los campos de refugiados en Grecia pasan lentamente. No hay mucho que hacer más que esperar, una situación a la que no solo se enfrentan los adultos que han conseguido llegar a Europa, sino también sus hijos. Unicef calcula que hasta 22.000 niños se encuentran bloqueados en los enclaves del país, sin ir al colegio y con pocas opciones de entretenerse.

“Si los socorristas han ido a salvar a los migrantes que llegaban por mar, nosotros podemos ir y hacer lo que sabemos hacer”. Este fue el planteamiento de un grupo de artistas españoles que decidieron colaborar como voluntarios en los campos de refugiados de Grecia. Así nació Paramythádes (contador de historias, en griego).

Danza, teatro y música

Se trata de un proyecto que se gestó en marzo y llevará a Nea Kavala y Cherso, dos asentamientos cerca de Tesalónica, a seis artistas del mundo del teatro, la danza y la música. La idea es combinar las tareas como voluntarios en las horas de más calor con espectáculos y talleres para los niños al atardecer, de mano de la ONG noruega Dråpen i havet (Una gota en el océano).

“No vamos solo a darles comida; los refugiados tienen otras necesidades, sobre todo los niños, que ya no saben cómo pasar las horas”, según Lola Armadàs, impulsora y responsable de producción de la iniciativa. Estarán en Grecia desde el 8 de agosto y durante dos semanas.

Para jóvenes

Una parte esencial del proyecto es una formación para jóvenes y adultos. “No queremos que nuestra aportación solo dure el tiempo que estaremos allí”, afirma Armadàs. Es su forma de dejar un legado, de que la “actividad cultural en los campos continúe y los niños puedan seguir disfrutando de ellas”.

No saben qué se van a encontrar. Uno de los encargados de desarrollar la parte musical del proyecto es Pau de Nut. “Lo que sí sabemos es que se trata de una población con una relación muy estrecha con la música”, explica. Se han asesorado con personas que han pasado temporadas en los campos, y “nos dicen que además de necesidades básicas, también falta aumentar la calidad de vida allí, y nosotros podemos contribuir a hacerlo”.

Micromecenazgo

Pau de Nut fue precisamente uno de los protagonistas de un concierto el domingo. Más de 150 personas aportaron los cinco euros de donativo que costaba la entrada al evento, que también incluía un coloquio. Una campaña de crowdfunding aportará el resto de fondos. De momento, han superado el mínimo que necesitaban para llevar a cabo la iniciativa. Todavía queda un día para que quien quiera ayude a cofinanciar el proyecto.

La cantante Névoa junto a Pau de Nut en el concierto para recaudar fondos para el proyecto Paramythádes.

La logística es la parte más complicada de organizar. Hasta tres veces han cambiado de campos de destino desde que empezaron a gestionarlo. "Primero queríamos ir a Lesbos, pero nos dijeron que los refugiados allí solo están de paso; después intentamos Idomeni, pero lo desmantelaron", relata Armadàs. Al final, dieron con dos campos oficiales, gestionados por el ejército griego, Nea Kavala y Cherso.