Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Una persona consulta sus redes sociales / PIXABAY

La publicidad en las redes sociales genera desconfianza en los usuarios

Según una encuesta, solo el 22% de los españoles se fía de los anuncios que aparecen en estas plataformas; en el Reino Unido, esta cifra llega apenas al 10%

Carlos López Aguirre
4 min

Las redes sociales son sin duda el gran escenario de la modernidad. Todo pasa por ellas en la actualidad y, por supuesto, las empresas están interesadas en obtener una visibilidad masiva para ofrecer sus productos y servicios. No obstante, los usuarios no confían del todo en la publicidad que aparece en ellas.

“Quizá esto se deba a que a la publicidad que te persigue todo el tiempo al final no cumple con las expectativas”, señala el especialista en comunicación y reputación digital Javier López Menacho, autor del libro La generación like (Editorial Catarata, 2021).

Prácticas dudosas

Según una encuesta realizada por la compañía de investigación de mercado YouGov, tan solo el 22% de los españoles confía en la publicidad que aparece en las redes sociales​, mientras que en la India alcanza el 42% y en el Reino Unido apenas el 10%. Para López Menacho hay diversas razones por las cuales muchas personas desconfían de estos anuncios.

“No es casual, pues son los mismos anunciantes quienes provocan esta falta de confianza”, explica. Para empezar, pone como ejemplo aquellos artículos o posts que aparecen en la red con una supuesta intención informativa y finalmente, tras hacer clic, el usuario se percata de que se encuentra ante un anuncio publicitario.

Cultura de lo presencial

Otro aspecto es la falta de una cultura del uso de las redes sociales como sitios para realizar compras, a diferencia de otros países que tienen un gran número de compradores virtuales, como es el caso de la India o Israel. “A los españoles, el ir a comprar a una tienda presencial les proporciona más seguridad”, comenta López Menacho.

Añade que esto se debe a que una gran parte de la población de España se encuentra dentro del rango de la tercera edad y nunca han realizado una compra por internet: “A muchas de estas personas, este entorno les provoca una enorme desconfianza”.

Vacíos legales

Otra forma utilizada por los anunciantes es el uso recurrente de los llamados influencers. Para López Menacho, el mayor problema con este tipo de anuncios, insertados de manera velada en los posts, es que no hay una regulación clara al respecto que obligue a las marcas a decir que lo que aparece ahí es publicidad.

“Al no existir una ley, los influencers con cierta ética deberían indicar que lo que hacen es promocionar un producto y que así el usuario no se sienta engañado”, resume. La única red social que ha regulado esta situación de manera unilateral es Instagram, aunque en muchos casos siguen apareciendo anuncios ocultos en forma de posts o supuestas actividades cotidianas.

La prisa manda

Hasta el momento, señala López Menacho, las compañías no se han detenido a realizar estudios que demuestren si una publicidad honesta y correcta les da los mismos ingresos que las prácticas que realizan actualmente.

Destaca que es la prisa por tener resultados inmediatos lo que los lleva a utilizar un lenguaje apegado por completo a las ventas. “Apuestan por formatos muy directos para que des clic de cualquier forma al carrito de la compra”. Y añade que esta desconfianza se contagia a todo el entorno digital, más allá de las redes sociales.