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Imagen del proyecto europeo de electromovilidad NEMO / NEMO

El proyecto europeo de electromovilidad NEMO arranca en Barcelona

El plan pasará por nueve países del continente en un recorrido de 5.000 kilómetros

María Díaz
6 min

El Hyper-Network for Electromobility es un proyecto de electromovilidad que pretende demostrar la conectividad real de la red de recarga eléctrica que existe en la actualidad entre los países del entorno europeo. El objetivo del plan, más conocido por la abreviatura NEMO, es demostrar que se pueden recorrer grandes distancias en un vehículo eléctrico repostando en los diferentes puntos de recarga eléctrica repartidos por el Viejo Continente. Los responsables del proyecto han escogido la ciudad de Barcelona como punto de partida de la prueba transfronteriza que van a realizar a bordo de un coche eléctrico a través de nueve países en una ruta determinada de 5.000 kilómetros.

NEMO es el e-Roaming de la electromovilidad europea y arranca en la Ciudad Condal. Así lo ha comunicado el Ayuntamiento de Barcelona en una nota informativa dirigida a los medios de comunicación. El proyecto de iniciativa europea NEMO pretende contrarrestar la idea de que no existe una red de recarga eléctrica lo suficientemente sólida como para emprender viajes largos en un vehículo que use este tipo de energía. “Para perfeccionar la electromovilidad y hacerla más atractiva y asequible, NEMO ha desarrollado una amplia red de herramientas y servicios para conectar a clientes, proveedores, puntos de carga, fabricantes de vehículos y operadores del sistema de distribución de electricidad”, informan desde el consistorio barcelonés, que añaden que “la red utiliza una tecnología de cadena articulada en un entorno distribuido con una arquitectura abierta basada en interfaces estandarizadas”.

El proyecto NEMO, en varias ciudades

En España arranca una ruta de 5.000 kilómetros que llevará al equipo especializado de NEMO a Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, República Checa, Austria, Eslovenia e Italia. De este modo, los investigadores pasarán por los cinco emplazamientos piloto del proyecto que, además de Barcelona, son París, Berlín, Viena y Turín. En cada una de las paradas presentarán el proyecto en diferentes conferencias y eventos. Con esta segunda prueba, sus responsables quieren comprobar si se han solventado los problemas que identificaron en una primera tentativa sobre las carreteras europeas. “El objetivo es hacer un viaje de larga distancia en coche eléctrico y evaluar el protocolo NEMO Open European Inter-Roaming para la recarga de estos vehículos utilizando diferentes operadores de puntos de recarga”, asegura la nota de prensa emitida por las autoridades locales barcelonesas.

Imagen de un vehículo eléctrico / PIXABAY

Imagen de un vehículo eléctrico / PIXABAY

Según sus responsables, el protocolo NEMO ofrece servicios de facturación transfronterizos e independientes en un plataforma que conecta puntos en Europa de e-Roaming. En cada uno de ellos se aplican distintos sistemas itinerantes, como ocurría con las redes de telefonía móvil. “NEMO trabaja sobre el problema del limitado rango de conducción de vehículos eléctricos y la interoperabilidad de los puntos de recarga. Su meta es hacer más atractiva la electromovilidad centrándose en dicha interoperabilidad de la carga y otros servicios de la movilidad eléctrica”, en palabras del Ayuntamiento de Barcelona. El mérito de NEMO, según quienes conocen el proyecto, se encuentra en el hecho de que “está creando una extensa red de herramientas, modelos y servicios para lograr un ecosistema abierto, distribuido y ampliamente aceptado para la electromovilidad”.

La UE ha invertido más de siete millones de euros

La principal consecuencia del desarrollo y ejecución de esta iniciativa será la conexión de todos los agentes sociales y productivos relacionados con la movilidad eléctrica, ya que, según sus promotores, permitirá que “se conecten entre sí para intercambiar datos y proporcionar servicios de electromovilidad de forma integrada e interoperable”. “El proyecto facilitará una mayor disponibilidad de servicios, una mejor planificación y operaciones más seguras de la red eléctrica, haciendo que los datos y servicios sean accesibles para los actores implicados, eliminando las barreras físicas y digitales”, aseguran. Esto es lo que se denomina Open Cloud Marketplace, la apertura comercial y de transacciones de proveedores de servicios a clientes de la red de transporte eléctrica.

Los responsables del proyecto estiman que NEMO “aumentará la cuota de mercado de los vehículos eléctricos al permitir una mayor accesibilidad a la infraestructura de carga” y al resto de servicios relacionados con este tipo de movilidad. Los trabajos en torno al proyecto comenzaron en 2016 y está previsto que concluyan en el mes de septiembre de este mismo año. Ha sido cofinanciado por el Programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea (UE) con una dotación de más de siete millones de euros.