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Una prostituta publica una foto suya en Instagram con 'hashtags' relacionados a su profesión / CG

Las prostitutas burlan las normas de Instagram para evitar ser bloqueadas

Comparten trucos como taparse los pezones, descartar algunos ‘hashtags’ o rellenar un formulario con mensajes clave

21.06.2017 00:00 h.
3 min

Las redes sociales se utilizan, desde que se crearon, como un altavoz para darse a conocer y se han convertido en uno de los métodos más feroces para la comunicación. En algunas ocasiones, incluso pasando por delante de los propios medios de comunicación, con las consecuencias que eso conlleva.

Entre ellas, la de apostarlo todo --o casi todo-- al caballo ganador, interpretando cada uno como tal la red social que considere adecuada. Así lo hace actualmente la gran mayoría de negocios y las prostitutas no quieren quedarse fuera del sector.

Solo a ellas

Sin embargo, lamentan que en determinadas redes sociales como Instagram se las bloquee por el contenido de sus fotografías. Explican que a algunas les ha pasado varias veces y se quejan de que solo les pase a ellas y no a ellos: “Esta red social tiene pavor a nuestros cuerpos, en cambio parece que acepta de mejor grado la carne masculina”.

Por eso se dan consejos para burlar, así, las normas que establece la red social de fotografías por excelencia. El primero, considerado el más básico y primordial: no enseñar los pezones ni las zonas más íntimas. Tampoco recomiendan utilizar hashtags que hagan referencia explícita a su trabajo como #escort, #prostitución o similar.

Pero si aún así les bloquean la cuenta, las prostitutas se recomiendan rellenar el formulario que aparece una vez que su cuenta ha quedado bloqueada, exponiendo que siempre han seguido las normas; que el contenido es el mismo que puede encontrarse en cuentas de otras modelos y actrices; que un acosador las ha denunciado injustamente y que aceptar un cierre de cuenta por motivos injustos es ser cómplice de los acosadores.

Con ironía

Como otras opciones, aconsejan privatizar sus cuentas para que sean ellas mismas las que decidan a quién permitir el acceso para ver sus fotos, eliminar el enlace a las páginas web en las que anuncia sus servicios y, como última opción, abrirse una cuenta nueva.

Cuentan a este medio que se lo toman con sentido del humor e ironía. Una de ellas, tras recuperar su cuenta en la que colgaba sus fotografías profesionales, publicó un vídeo de palomas comiendo migas de pan. “Me levanta el castigo Instagram. Disculpadme, no les he puesto braguitas a las palomas”, escribía bajo el vídeo.