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Vista aérea de L'Hospitalet de Llobregat, zona donde se construirá el Plan Director Urbanístico / CG

Los pros y contras del ‘Brooklyn’ de L’Hospitalet

El trabajo que generará, los destinatarios de su uso y la desprotección de la zona verde son algunos de los puntos más polémicos del Plan Director Urbanístico

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El revolucionario proyecto de la alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Nuria Marín (PSC), que pretende impulsar la ciudad como una de las arterias principales del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), tiene tanto de ambicioso como de polémico.

La falta de apoyo inicial del resto de grupos municipales y las quejas de varias entidades y vecinos no frenaron el objetivo de la socialista para reformar la ciudad que gobierna. Ahora, el Plan Director Urbanístico (PDU) cuenta con la aprobación de la Generalitat de Cataluña y tiene luz verde para convertirse en realidad a partir de este mayo.

26 rascacielos: ¿son necesarios?

Es el punto más polémico del proyecto. Los vecinos y algunas entidades argumentan que, si algo le sobra a L’Hospitalet –en especial al barrio de Bellvitge— son bloques altos. Plataformas como No Més Blocs sostienen que es una locura levantar 26 edificios, sobre todo para oficinas.

La alcaldesa de L'Hospitalet, Núria Marín, explica a los medios el Plan Director Urbanístico / CG

La alcaldesa de L'Hospitalet, Núria Marín, explica a los medios el Plan Director Urbanístico / CG

“No responde a ninguna necesidad, hay cientos de oficinas vacías en la plaza Europa y naves industriales en la carretera del Medio”, explica la asociación. El Ayuntamiento de L’Hospitalet, por su parte, asegura que en la plaza Europa hay una ocupación del 85% y confía en que las empresas trasladen su sede a la ciudad.

El principal argumento del Gobierno municipal, además, es que precisamente el PDU liberará al barrio de Bellvitge de más edificación, y trasladará los bloques que podrían edificarse allí a otras zonas, situadas fuera del barrio.

Zona verde: ¿se protege?

Can Trabal es la última zona agrícola que queda en L’Hospitalet, donde se encuentra el 80% de la diversidad biológica de la ciudad y que se incluyó, en 2011, en el libro blanco de las zonas a proteger a nivel europeo.

El mapa del PDU que presenta el equipo de Gobierno de Marín sostiene que la mayoría de terreno es zona verde. La propia alcaldesa explicó el jueves que uno de los principales objetivos es recuperar 30 hectáreas de área comunal, en las que se encuentran tres masías de propiedad privada que actualmente no se utilizan, para “llegar de forma amable al río": "Que hasta ahora no lo hemos podido disfrutar demasiado”.

Mapa del Plan Director Urbanístico de L'Hospitalet / CG

Mapa del Plan Director Urbanístico de L'Hospitalet / CG

Para conseguirlo, en octubre se celebrará un proceso participativo con el que decidir cómo será el futuro parque y lo decidirán todos los vecinos, no solo los del barrio de Bellvitge, donde estará ubicado. “Es más grande que el parque de la Ciutadella de Barcelona, teníamos cierta envidia”, ha dicho la alcaldesa.

¿Generará empleo?

Es uno de los principales argumentos que acostumbra a repetir el ayuntamiento: un proyecto de estas características es positivo para los vecinos porque atrae a grandes empresas y genera empleo. Y, en parte, es cierto. El problema es que la mayoría de esas compañías no solo traslada su sede a L’Hospitalet, sino que también se llevan con ellas a sus trabajadores.

La ciudad cuenta, además, con la experiencia de la plaza Europa, donde muchas oficinas nuevas han quedado vacías por el escaso interés de las compañías a ocuparla. Algunas entidades protestan, también, porque el trabajo que se genera es precario.

A favor o en contra, aporte aspectos positivos o no, lo cierto es que los vecinos de L’Hospitalet se sumergen a diario en un intenso debate sobre qué les deparará el nuevo aspecto que la alcaldesa prepara para su ciudad.