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Clase de secundaria en Lleida sin profesores / EFE

Los profesores vulnerables al Covid denuncian su "vía crucis" para pedir la baja laboral

Los docentes en riesgo se encuentran en un "limbo" a la espera de que la Generalitat acredite su incapacidad temporal

4 min

Un "vía crucis". Así denuncia la Agrupación de Docentes y Personal de Apoyo Educativo en Riesgo (ADIPSE) la "incertidumbre" por la que están pasando los profesores catalanes que alegan ser sensibles al Covid-19 a la hora de la tramitar su baja laboral.

Así lo ha manifestado Mari Paz García, una docente diagnosticada con esclerosis múltiple. La profesional sufre desde hace meses una bajada de linfocitos, agravada por su asma. Pese a esta situación personal, García ha tardado mes y medio en obtener la incapacidad laboral como personal especialmente afectado por el virus.

La Generalitat cambia de criterio

Al igual que otros 12.800 docentes y personal de apoyo educativo, alegó el pasado mes de junio que era vulnerable al Covid-19 para no asistir a la escuela. En aquel momento, la Consejería de Educación les eximió de la presencia en el centro educativo.

Pero con el inicio del nuevo curso, la cifra inicial de 12.800 profesionales sensibles se redujo a 1.700, de los que 800 empezaron el curso con baja médica y sustituto desde el primer día. El resto debió adaptarse a marchas forzadas a un nuevo puesto de trabajo.

Quejas de los sindicatos

Los sindicatos docentes han afirmado repetidamente que las adaptaciones no existen y han citado como único caso de adaptación el de una profesora del instituto Torreforta de Tarragona.

Esta docente logró conseguir la adaptación telemática por vía judicial, pero se trata de la única funcionaria que lo ha logrado en la comunidad.

Los profesores están "en un limbo"

Mari Paz García ha explicado que para poder tramitar la baja laboral, los docentes precisan una valoración previa por parte del Institut Català d'Avaluacions Mèdiques (ICAM) que avale su condición de "personal especialmente sensible al Covid-19".

Según la profesora, "muchos docentes están a la espera de recibir este informe necesario" y se encuentran "en una especie de limbo, en sus domicilios, haciendo tareas de apoyo al centro educativo de manera telemática, mientras otros profesores les han sustituido en colegios e institutos".

Denuncian "presiones"

Ante esta situación, la profesora ha denunciado que algunos de estos docentes que están a la espera "han recibido presiones por parte de las direcciones de sus centros educativos para que se incorporen al puesto de trabajo si aún no poseen la incapacidad temporal".

Asimismo, ha denunciado que "debido a la demora de las bajas de incapacidad ante el Covid-19", hay profesores que "por miedo al contagio han recurrido a sus médicos de cabecera, que en la mayoría de casos les han concedido la incapacidad temporal con un diagnóstico de baja por depresión". Pero con ello "sólo evitan la exposición al contagio durante un tiempo limitado".

Educación endurece los criterios

Se da la circunstancia de que para elaborar el informe con la valoración médica, el ICAM debe poseer previamente otro informe de los servicios de prevención de riesgos laborales de la consejería. A su vez, estos dependen de cada servicio territorial.

Para este curso, Educación ha subcontratado cinco empresas para evaluar "el gran volumen de personas a atender". Estas empresas son las que redactan los informes en los que proponen al ICAM si los docentes son o no personal sensible al coronavirus.