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La Guardia Civil traslada al detenido del Cami del Mig de Mataró, tras la operación en Mataró contra una célula yihadista / EFE

El juez manda a prisión a uno de los dos yihadistas detenidos en Mataró

El magistrado considera que es "agente activo de radicalización"

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El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha decretado prisión provisional sin fianza para El Mostafa B.B. (de 46 años, nacido en Tetuán), uno de los dos presuntos yihadistas detenidos en Mataró (Barcelona) esta semana, al observar indicios de que realizó labores de adoctrinamiento como "agente activo" del yihadismo en distintos puntos de Cataluña.

El Mostafa, que trabaja de peluquero, habría sido captado por una célula salafista yihadista, que operaba en una zona marroquí entre las ciudades de Tánger y Salé, según el auto del juez. Y la peluquería que regentaba era su lugar de acción, pero también "domicilios privados", organizando "las oportunas reuniones". Actuaba en Mataró, Barcelona y Tarragona.

Seguimientos, escuchas y redes sociales

De este modo, según la investigación, captó y adoctrinó al otro investigado en esta operación, Omar K., mantuvo contactos con individuos integrados en otras células yihadistas, y con el fin también de enviar muyahidines a Siria.

Entre los indicios contra él, figuran los datos de una comisión rogatoria a Marruecos en la que un miembro de la célula terrorista le implica, seguimientos y vigilancias en la peluquería, observaciones telefónicas, actividades en redes sociales y conversaciones por Whatsapp con un combatiente en la zona sirio-iraquí, así como la declaración de Omar K., que ratifica el adoctrinamiento y captación por parte del enviado ahora a prisión.

La operación comenzó en 2015

La operación se inició por parte de especialistas del Servicio de Información de la Guardia Civil a finales de 2015 gracias a la cooperación con servicios policiales de varios países, al detectarse la actividad en internet de varios individuos que consumían propaganda de las diferentes plataformas asociadas a grupos terroristas.

Desde la elevación al nivel 4 de Alerta Antiterrorista el pasado 26 de junio de 2015, la Guardia Civil ha potenciado todas las investigaciones relacionadas con este tipo de estructuras de propaganda, captación y financiación, especialmente en el ámbito del ciberespacio y con especial seguimiento de las conexiones entre residentes en España y otras personas encuadrados en grupos terroristas en el exterior.