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Los Mossos d'Esquadra, en la detención de la presunta infanticida de Girona / TV3

Prisión sin fianza para la mujer que ahogó a su hija en la bañera en Girona

La juez ve "riesgo de reiteración delictiva" y destaca sus "problemas psiquiátricos"

3 min

El Juzgado de instrucción número 1 de Girona ha decretado prisión provisional comunicada sin fianza para la madre acusada de ahogar a su hija de 10 años en la bañera de su casa.

La magistrada Ingrid Lloveras ha atendido de este modo la petición de Fiscalía y admite que, en virtud de las diligencias probatorias, los hechos pueden considerarse “constitutivas de un delito de asesinato”, que puede acarrear penas de 20 a 25 años de cárcel.

Peligro de reincidencia

La juez ve necesaria la prisión provisional debido al “riesgo de reiteración delictiva”, especialmente teniendo en cuenta los “problemas psiquiátricos" de la mujer y el riesgo de fuga.

Los hechos ocurrieron el pasado lunes 30 de diciembre, cuando la parricida llamó al teléfono de emergencias 112 para confesar que había matado a su hija. Desde ese día, la detenida se encontraba en dependencias policiales hasta que esta mañana ha prestado declaración ante el juez.

Después de recibir la alerta de la propia madre, los servicios médicos que acudieron al domicilio familiar el pasado lunes --situado en la Ronda Ferran Puig de Girona-- comenzaron a reanimar a la menor y la trasladaron en ambulancia al hospital Josep Trueta de Girona, donde ingresó en la unidad de críticos de urgencias de pediatría. La niña llegó al centro hospitalario en parada cardiorrespiratoria y, pese a los intentos de los médicos por reanimarla, finalmente falleció.

Confesión

Al parecer, la mujer, de 49 años y nacionalidad española, trituró pastillas antidepresivas y se las suministró a la pequeña, que se quedó de este modo dormida antes de que su madre la ahogara en la bañera, según fuentes de la investigación.

Los Mossos d'Esquadra detuvieron a la presunta autora del crimen después de que ésta se lo confesara a un periodista de Girona a través de las redes sociales, y posteriormente llamar a los servicios de emergencias médicas.

La mujer, que había padecido problemas psiquiátricos, estaba separada del padre de la menor y no constaban antecedentes de violencia en el ámbito familiar.