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La caravana donde vivía el presunto asesino de sintecho / EFE

Prisión provisional para el presunto asesino de indigentes en Barcelona

El detenido, de 35 años y nacionalidad brasileña, está acusado de matar a tres personas sin hogar durante el estado de alarma

6 min

Un juez ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza, para el hombre de 35 años y nacionalidad brasileña, acusado de la muerte de tres personas sin hogar en Barcelona durante el estado de alarma.

Ha sido el Juzgado de Instrucción 5 de Rubí el que ha tomado esta decisión, tras escuchar la declaración del detenido por videoconferencia, ya que este se encuentra en la comisaría de los Mossos d'Esquadra en Les Corts.

Tres crímenes

En el auto, al que ha tenido acceso Crónica Global, el magistrado justifica su decisión al señalar que el arrestado es sospechoso de tres crímenes. El de I. A., el día 16 de abril, "con una barra de hierro, con la que le habría ocasionado lesiones graves en la cabeza" a la víctima, tal y cómo recogen las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores del Auditori Nacional de Cataluña. Las imágenes captaron como el autor de los hechos, con pantalón negro, una gorra del Barça, y la boca tapada, golpeó al indigente.

El segundo habría sido el asesinato de J.R.B.G, dos días después, cuando cámaras de vigilancia muestran como "una persona con gorra roja, mochila oscura, pantalones y chaqueta oscuros y un pañuelo en el cuello" se detiene en la calle Casp y, a la altura del número 22, "extrajo de la mochila un palo que agarró con su mano derecha dirigiéndose a la víctima que se encontraba dormida, propinándole seis golpes contundentes contra la cabeza".

Testigos avisaron a la policía

La última muerte violenta fue la J.P.H. la madrugada de este martes 28 de abril, en el cruce de Roselló con Sardenya, donde "dos testigos habrían visto al investigado con un objeto contundente, actitud agresiva y con un palo en la mano". Según los mismos, el fallecido llevaba cincos días pernoctando en el mismo portal.  "Al llegar a su inmueble, se percataron de que la persona que habían observado se detuvo, cambió el sentido de la marcha hacia ellos y en dirección al indigente que estaba dormido", Por este motivo entraron "rápidamente en su domicilio por miedo a que les atacara, y, a los cinco minutos observaron por el balcón que el indigente presentaba sangre avisando a agentes de la Guardia Urbana", detalla el documento.

Por todo ello, con las imágenes de vigilancia que "revelan la identidad del posible autor", se le atribuye indiciariamente la comisión de los tres crímenes. Recoge el auto que el modus operandi del presunto autor consistía en atacar a sus víctimas de forma "sorpresiva y violenta", sin posibilidad de que se defendiesen, dado que se encontraban dormidas y no se han hallado signos de "actos defensivos".  También abandonaba el arma del crimen en el lugar de los hechos --siempre un objeto contundente: barra de hierro en dos de los casos y en un tercero un palo--.

Registro de la caravana

Fue tras el último crimen, cuando el arrestado cogió un ferrocaril, con "actitud nerviosa y errática". Dicha actitud hizo que un agente lo vigilase hasta que se bajó en la estación de Gràcia. Allí le siguió y pudo comprobar que escondía una barra de hierro en la manga de la chaqueta en el brazo derecho y que en la izquierda blandía un destornillador. Allí subió a un tren hasta Les Planes. Poco después agentes de Mossos d'Esquadra lo detuvieron.

Durante el registro a la caravana en la que vivía, que permanecía estacionada en el cruce Molí de les Planes con Miralluny, en Sant Cugat del Vallès, los investigadores hallaron una gafas similares a las que portaba el autor del crimen del Auditori, así como una gorra del Barça, y otras prendas que coincidían con la indumentaria que portaba el asesino de las otras dos víctimas.

En su declaración ante la policía, el sospechoso "no dio explicación razonable de lo sucedido limitándose a negar los hechos", pero sin poder justificar su presencia en los lugares de los crímenes, según corroborarían las imágenes de las cámaras de seguridad. Por todo ello, el magistrado concluye que el sospechoso podría ser responsable de las tres muertes, por los que podría ser condenado a una pena de 15 años de cárcel por cada uno de ellas en el caso de que se consideren homicidios, o de 25 si incurre en alevosía, y son asesinatos.