Menú Buscar
Centro penitenciario Brians 2 / ALBERT OLIVÉ

El preso que apuñaló a otro en Brians 2: "Es un violador de niños, tranquilos que ya está muerto"

El agresor atacó a la víctima con un cuchillo afilado, envuelto en tela, en el patio de la prisión

4 min

Fue el pasado martes, 13 de octubre, cuando un preso de 37 años, L. G. S, apuñaló a otro, de 32 años, en el penal de Brians 2. La víctima, que falleció tras el ataque, cumplía condena por prostitución de menores. Este habría sido el motivo del crimen, ya que, según los funcionarios de prisiones que presenciaron lo ocurrido, el agresor manifestó: "No os acerquéis, este es un proxeneta, un violador de niños. Tranquilos que ya está muerto".

Así consta en el auto de prisión contra L. G. S, que detalla que el fallecido, Z. A. M, se encontraba escuchando música con un dispositivo MP3, apoyado en una columna, cuando su atacante le propinó una primera puñalada en el cuello con un cuchillo envuelto en tela. Tras esta, le siguieron "alrededor de 29 más" en pecho, tórax y abdomen, así como en la cabeza, a consecuencia de las cuales murió.

Agresión "planificada"

Además, apunta fiscalía, las imágenes de las cámaras de seguridad muestran que la agresión mortal fue "planificada, súbita y con la intención de causar el mayor daño posible", ya que mientras la víctima se encontraba en el suelo, el atacante "continuó con la agresión con voluntad de aumentar el dolor y/o el sufrimiento". Apunta también el ministerio público que no se produjo una "discusión previa" entre ambos.

El informe médico señala que la mayoría de heridas del fallecido, una treintena, se localizan en cuello y tórax, lo que "deja entrever la voluntad claramente homicida" de L. G. S. Una actitud que corrobora la declaración de varios funcionarios, que señalan que el preso no solo les amenazó --"que no se acerque nadie, es un cuchillo de verdad", o "no os acerquéis que yo os pincho. Si ya está muerto y le he pinchado en el cuello y corazón varias veces", aseguran que dijo--, sino que especificó que el ataque obedecía a la denominada ley de la cárcel, que señala a condenados por crímenes o abusos contra menores.

"Violador de niños"

Es más, durante su declaración en sede judicial, el investigado, que cumple condena por asesinato hasta 2050, ha admitido los hechos. Junto a ello, la declaración de los funcionarios, así como las imágenes que muestran cómo la víctima fue atacada por la espalda y la ausencia de un desencadenante, hacen que el magistrado concluya que "el único móvil que se aprecia en estos hechos es castigar a la víctima por los hechos que cree que cometió, al considerarlos reprobables".

Así, el juez ha decretado prisión provisional para el interno, pese a que ya se encuentra en la cárcel. A su condena se suma la acusación de un nuevo asesinato con alevosía y ensañamiento, un delito que podría acarrearle hasta 25 años más de pena --aunque, a efectos prácticos, en España el tiempo máximo de estancia en la cárcel se limita a 30 años--.