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Un médico trata a un paciente en un ambulatorio catalán / EP

Sombras sobre el nuevo plan de ambulatorios de Toni Comín

El sector sanitario apoya la idea de combatir la desigualdad, pero ve un "parche" o "propaganda" la hoja de ruta de Salud

14.04.2017 00:00 h. Actualizado: 13.04.2017 21:20 h.
5 min

Sombras se ciernen sobre el nuevo plan de ambulatorios pergeñado por la Consejería de Salud, que comanda Toni Comín (ERC). El sector sanitario ve positiva la apuesta por "combatir las desigualdades", pero lee la hoja de ruta, que verterá 65 millones en los centros de atención primaria más vulnerables, como un "parche".

Josep Soler, director general del Instituto de Estudios Financieros, ve "aceptable" el criterio de redistribución. "España y Cataluña sortearon la crisis generando paro y no ajustando salarios. Este desempleo extra generó desigualdad. Es natural que la Administración trate de revertir esta tendencia", argumenta.

Según el economista, las políticas de discriminación positiva con los ambulatorios situados en zonas con menos renta "son razonables siempre que los criterios de reparto sean objetivos". Soler agrega que el plan se deberá juzgar también en su ejecución, y no de inicio.

"Combatir las causas"

Un directivo del sector, desde el anonimato, es menos conciliador. "La idea teórica de un reparto más justo con las zonas más desfavorecidas es impecable. La presentación del plan es pura propaganda", argumenta.

Según él, las personas que viven en las áreas más pobres de Cataluña "generan patologías por su estilo de vida". Por ello, "construir más ambulatorios o poner más médicos no es la solución, ya que no tratan las causas nucleares del deterioro de las condiciones de vida".

Así pues, ¿qué se debería hacer? "La posibilidad de acceso a un CAP es la misma en Nou Barris que en Sarrià-Sant Gervasi. Lo sustantivo debería ser elaborar planes a largo plazo, quizá entre varios departamentos, para atacar los males sociales que acortan la vida. Más ladrillo y médicos no son la solución".

"Parche"

También en el terreno sanitario, Albert Planes, miembro de la junta del Foro Catalán de Atención Primaria (FoCAP), ve las medidas como "un parche". Según el facultativo, 65 millones en cinco años "no recuperan los 1.600 millones perdidos en la primaria con los recortes".

"Los fondos anunciados dan para pagar el sueldo y cargas sociales de un médico por ambulatorio al año, y no en todos. En los 369 equipos de atención primaria que hay en Cataluña se perdieron 3.000 empleos con los ajustes de CDC", recuerda.

Bajo su punto de vista, lo necesario sería que el presupuesto de la Generalitat "igualara el porcentaje europeo medio en atención primaria --el 25%--, y no lo hace". Además, cita una reforma de este nivel asistencial "que siempre se promete y nunca llega".

"Revertir los recortes"

A pie de consulta, el plan presentado por Toni Comín a bombo y platillo el martes, 11 de abril, queda muy lejos. "Los profesionales están quemados. No hay recursos y se visitan demasiados pacientes al día", lamenta Francisco Alguacil, el médico que lidera el movimiento Rebelión Primaria.

En su opinión, la hoja de ruta de Salud "no cubre ni las bajas de los médicos que se jubilan ni estabiliza la plantilla".

"En cinco años se jubilará un 20% de la plantilla de la atención primaria en Cataluña. Con estos recursos es imposible sustituir al personal. Pedimos que se reviertan los recortes en este nivel asistencial y que de una vez por todas se le dé la importancia que merece", remacha.