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Filtros multirriesgos caducados en el laboratorio de la Unidad de Policía Científica de Mossos / USPAC

Peligro químico en un laboratorio de los Mossos d’Esquadra

Una inspección de trabajo en la Unidad de Policía Científica detecta que los agentes trabajan bajo un riesgo de 4 sobre 5

3 min

Trabajan con mascarillas no certificadas, filtros multirriesgos caducados, batas sin cierre de seguridad, guantes inadecuados para riesgo químico o biológico y en un laboratorio sin sistema de ventilación ni renovación del aire, lo que provoca que el humo se filtre por debajo de la puerta y se propague por toda la comisaría.

Son las condiciones laborales de la Unidad Territorial de la Policía Científica de Lleida, según el último informe de salud laboral realizado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Cataluña y la Subdirección General de Prevención de Riesgos y Salud Laboral de la Generalitat, y cuyos resultados se acaban de conocer. 

Riesgo en toda la comisaría

No todos los productos químicos que utilizan disponen de fichas de seguridad y, los que la tienen, están en un idioma no oficial. Por estos motivos, entre otros, los 12 policías de esta unidad se exponen a un riesgo químico de 4 sobre 5. “Hay una infinidad de riesgos por deficiencias y estos agentes llevan muchos años trabajando en estas condiciones”, explica a Crónica Global el portavoz de la Unión Sindical de la Policía Autonómica de Cataluña (USPAC), Josep Miquel Milagros.

Pero no solo ellos: la falta de estanqueidad del laboratorio, separado solo por una puerta del resto de despachos, provoca que también los demás agentes de la comisaría puedan verse afectados.

Además, al no haber un sistema de extracción en el horno de ninhidrina --base de éter de petróleo--, este producto se dirige al sistema general del edificio y los vapores pueden acceder a las demás dependencias, afectando a la salud del resto de compañeros.

Medidas inmediatas

“Al principio era un laboratorio para revelar fotos”, explica Milagros. Añade que la primera inspección se realizó en 2014 y detectaron varias deficiencias, “la mayoría por un tema estructural”. En 2016, se analizaron los avances y comprobaron que no se había producido ninguno.

En esta segunda inspección, las conclusiones apuntan a un cúmulo de riesgos químicos y el mismo informe alerta de “las medidas correctoras que se han de realizar con prioridad alta e inmediata”. Según el portavoz de USPAC, que pide el cierre inmediato del laboratorio, la próxima reunión para tratar el tema será dentro de dos meses.