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Dos usuarios de los patinetes eléctricos de Lime / LIME

Así es Lime, el patinete de Uber al que le complican establecerse en España

La empresa dedicada al alquiler por horas de patinetes eléctricos se enfrenta a las ordenanzas municipales de ciudades como Madrid o Valencia que dificultan su actividad

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Uber continúa aunando sus esfuerzos en ofrecer al público alternativas al transporte privado que no sean la de sacar sus propios vehículos a la calle. En la línea de este objetivo, hace tiempo decidió invertir en Lime, una empresa de alquiler de patinetes electricos que cuenta también con la financiación de Alphabet, empresa matriz de Google.

La meta de Lime no es otra que liderar un sector que cada vez cuenta con más clientes, aunque en estos momentos haya discrepancias en algunas ciudades por el uso de estos vehículos. En los últimos meses, el número de usuarios de este servicio de movilidad ha aumentado exponencialmente y empresas como Lime quieren hacer lo que muchas otras han hecho ya con los coches o las motos: ponerlos a disposición de los clientes mediante el alquiler por horas o trayectos.

Lime, con problemas para instaurarse en Valencia y Madrid

No obstante, Line se enfrenta a una grave problemática: las ordenanzas municipales. En su primera semana en Valencia, el Ayuntamiento ha pedido a la Policía Local que retire estos patinetes debido a que no cumplen con la normativa vigente para este tipo de vehículos.

Tres patinetes de la empresa Lime / LIME

Tres patinetes de la empresa Lime / LIME

En el caso de Valencia, el problema habría sido una falta de conocimiento sobre la ordenanza municipal, algo que en principio podría tener arreglo. No obstante, en Madrid el problema se antoja algo más grave. Hasta el punto de que la empresa podría tener serios inconvenientes en desarrollar su actividad en la capital española.

¿Molesta realmente el uso de patinetes eléctricos a los peatones?

El Ayuntamiento de Madrid entiende que la libre circulación de los patinetes eléctricos por las aceras son una actividad que perjudica y molesta a los viandantes, de forma que ha llevado a cabo una actualización de la Ordenanza Municipal de Movilidad que pasaría a excluir estas vías de las zonas a las que los patinetes tenga acceso. Esta nueva normativa, en vigor desde el pasado 1 de septiembre, pone en serios riesgos la continuidad de Lime en Madrid, ya que también hace alusión a la prohibición de utilizar los carriles bici. En caso de incumplimiento, las multas podrían alcanzar cantidades cercanas a los cien euros.

Eso sí, Lime es un servicio que ya se ha instalado con éxito en ciudades como París, Frankfurt o Zurich. En el caso de España, al parecer, tendrá más problemas.