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Un roscón de reyes tradicional, dulce muy apreciado por los catalanes / EP

Los pasteleros de Barcelona confían en igualar las ventas de roscones de Reyes de los últimos años

Sin embargo, se prevé que las unidades sean más pequeñas por las restricciones en el número de personas en las reuniones familiares

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El Gremio de Pastelería de Barcelona confía en mantener las ventas de los últimos años y volver a vender cerca de un millón de roscones de Reyes en toda Cataluña. Sin embargo, prevén que las unidades serán más pequeñas por la limitación de diez personas en las reuniones familiares.

El roscón de mazapán y fruta confitada volverá a ser el más vendido, aunque cada vez son más populares los rellenos con nata, crema o trufa. El presidente del gremio, Elies Miró, asegura que "las ventas de los roscones de Reyes de pastelería se mantienen muy estables, casi sin cambios". Aunque reconoce que serán más reducidos, cree que ese día "se seguirá celebrando con un roscón en la mesa". 

¿Cómo es el roscón perfecto?

La elaboración artesanal y los ingredientes de calidad son la base de un buen roscón de Reyes. Desde el sector defienden la calidad que un pastel artesano ofrece, al no llevar componentes que no sean naturales. 

Algo que no sucede con los pasteles industriales. Algunos pueden llevar "desde 14 hasta 20 aditivos" o incluso ingredientes no reales. "El 40% de roscones de nata no llevan nata real, sino mezclas de grasas como la palma", advierten desde el sector en un comunicado. 

El más solicitado

El roscón de mazapán y fruta confitada es el favorito. Se decora con naranja, cerezas y unas láminas verdes que, normalmente, son de melón. 

Se cree que el origen de este pastel se encuentra en las fiestas de invierno que hacían los romanos, donde se servían unas cocas con higos, dátiles y miel. En Cataluña, la tradición de comer roscón de Reyes es más reciente y se implanta a principios del siglo XX. Su popularidad ha ido aumentando, sobre todo por el atractivo para los más pequeños por la sorpresa que esconde dentro.