Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Varios pasajeros esperan ante un tren parado durante la huelga de maquinistas de Renfe en un andén de la estación de Barcelona-Sants / ALEJANDRO GARCÍA - EFE

Los paros parciales de Renfe esconden una huelga total

Denuncias cruzadas entre operadora y sindicatos por el “incumplimiento” de los servicios mínimos se sumaron a la inacción política en una tensa jornada que bloqueó los accesos a Barcelona

6 min

Los maquinistas de Renfe mantienen la huelga iniciada la semana pasada hasta el 12 de octubre, con la vista puesta en bloquear la operación salida del puente del Pilar. La principal diferencia que tuvo este lunes la última jornada de protestas en Rodalies respecto a las del jueves y el viernes pasado fueron los paros parciales. Éstos han sido aceptados con unos servicios mínimos decretados por el Ministerio de Transportes, liderado por Raquel Sánchez (PSOE); el Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, presidido por Roger Torrent (ERC); y la Audiencia Nacional. El resultado fue una disminución en la circulación de trenes entre tres franjas horarias: las cinco y las nueve de la mañana; las dos y las cuatro del mediodía; y desde las seis de la tarde hasta las diez de la noche. En el resto de horarios, los convoyes de cercanías deberían haber transitado en sus horarios habituales, algo que se ha incumplido.

Esta huelga nacional ferroviaria ha afectado de forma desigual a las diferentes capitales españolas. Los accesos a Barcelona y su área metropolitana, afectados también por la lluvia --que siempre dificulta la movilidad--, quedaron colapsados. Rodalies dejó de operar hasta el mediodía 145 trenes que estaban previstos en los servicios mínimos decretados por las diferentes autoridades nacionales, autonómicas y judiciales. Esto, sumado al fomento del vehículo privado, el autobús y el tranvía por parte de los usuarios para evitar los parones de los maquinistas de Renfe, dejó hasta bien entrada la mañana colas kilométricas en todo el cinturón barcelonés.

Retenciones en el área metropolitana, con más densidad de lo habitual, en los principales accesos y salidas a Barcelona durante este lunes por la mañana. En la imagen, el estado del nudo de la Trinitat / TRÀNSIT
Retenciones en Barcelona, con más densidad de lo habitual, este lunes por la mañana. En la imagen, el nudo de la Trinitat / TRÀNSIT

Huelga total

Renfe ha argumentado que las horas sin parón parcial han resultado afectadas como si fuera una huelga general por “el incumplimiento de muchos maquinistas en la prestación de los servicios mínimos”. Lo que esconde un cese de la actividad total por parte de los trabajadores. “Esto ha provocado una reestructuración de horarios y trenes”, que ha colapsado todavía más el sistema de cercanías catalán, según la operadora.

El secretario general del sindicato Semaf, Juan Jesús García Fraile, ha sostenido que todos los trabajadores que fueron citados a los servicios mínimos se presentaron en sus puestos. “Solo han fallado las notificaciones a los maquinistas en las Cercanías de Barcelona y Valencia”, ha asegurado. La situación, en este caso, ha sido mejor que durante las jornadas de huelga de 24 horas convocadas el 30 de septiembre y 1 de octubre, cuando se vieron situaciones de caos.

El parón ha sumado esta jornada a los afiliados a la Intersindical SF, una organización con postulados más extremistas. Desde Semaf, explican que “la restructuración” de los servicios que esgrima la compañía se debe “a la falta de frecuencias en los trenes” desde el primer estado de alarma en marzo de 2020. Es decir, una de las principales reivindicaciones del colectivo en esta huelga con un trasfondo político para evitar el traspaso de Rodalies a la Generalitat. 

Trenes parados en la estación de Gavà durante la segunda jornada de huelga de Renfe / LAIA CALAF (CG)
Trenes parados en la estación de Gavà / LAIA CALAF (CG)

La ‘picardía’ del ferrocarril

Los reproches entre los trabajadores y la operadora dejan de lado la gestión política tanto del Gobierno, en casi todos los ámbitos, y del Govern, que tiene la competencia de asignar las frecuencias de los trenes de Rodalies, una de las reclamaciones principales de Semaf. Pero, más allá de las responsabilidades cruzadas, la picardía de algunos maquinistas se ha hecho latente en los paros parciales del operador ferroviario para encubrir lo que, también desde el punto de vista de los usuarios, se valora como una parón total.

A las nueve de la mañana, en la estación de Gavà (Barcelona), eran desalojados del tren varios pasajeros porque “no funcionaba el limpiaparabrisas”, según han apuntado diversas fuentes a este medio. Este no es un caso aislado: la estación de Barcelona-Sants ha sido utilizada como intercambiador entre líneas y con convoyes demorados en los que los propios maquinistas argumentaban que tenían que cambiar de vía por el destino que tenían asignado. Sucesos recurrentes durante el parón parcial de este lunes, en el que la Generalitat se lava las manos y aprovecha para exigir el traspaso de Rodalies, y la ministra de Transportes ha optado por el perfil bajo. Mientras, los habitantes del área metropolitana han quedado atrapados a las puertas de Barcelona.