Menú Buscar
Varios pasajeros consultan la pantalla de salida de las aerolíneas el aeropuerto de El Prat de Barcelona / EFE

Los pacientes de diálisis, vetados por las aerolíneas

Varios afectados denuncian los impedimentos para subir a un avión acompañados del aparato que les permite realizar su tratamiento

5 min

Durante el verano pasado, las vacaciones de Rafael Gutiérrez, de 57 años, terminaron antes de empezar. Con todo preparado para pasar unos días en Berlín junto a su familia, el comandante del avión de EasyJet le invitó a bajar de la aeronave. El motivo era que la maleta en la que transportaba su ciclador, un aparato para poder realizar la diálisis, no entraba en los compartimentos de la cabina.

“El comandante me dijo que no cabía en ningún sitio y tampoco permitieron que entrara en la bodega por la batería que lleva, aunque yo no quería esa opción porque es frágil y podría no servirme después”, explica Gutiérrez, que señala que el aparato es poco mayor que una maleta de mano.

"Esa máquina para mí es vital"

La cicladora se utiliza para la diálisis peritoneal, que permite a los afectados del riñón no tener que acudir al hospital para tratarse. La máquina trabaja de forma automática durante la noche, de modo que está enfocada para que los pacientes puedan mantener un estilo de vida activo y una movilidad geográfica con total libertad, especialmente en caso de necesidades laborales.

“No he vuelto a viajar desde entonces. Estoy un poco cohibido porque esa máquina para mí es vital y no me quiero imaginar qué me hubiera pasado de haber ocurrido en el vuelo de vuelta, en el extranjero”, lamenta Gutiérrez, que inició acciones legales contra la aerolínea. Sin embargo, el juez desestimó su demanda.

Informar a la aerolínea

“La sentencia dice que no queda probado que yo informara previamente de las dimensiones de la maleta. Llamé dos veces y me dijeron que esas situaciones se solventaban siempre. ¿Para qué les iba a llamar si no?”, critica el paciente de diálisis peritoneal.

El caso de Rafael no es el único. Desde la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer) aseguran que se trata de impedimentos sistemáticos por parte de las aerolíneas y que hay más pacientes afectados por este asunto. A algunos de ellos también se les ha obligado a bajar del avión, a otros se les ha puesto como condición que facturen la máquina o que compren un asiento adicional, señalan desde el colectivo.

Facturar la máquina

“No queremos que se facture una máquina que se puede perder y te deja sin tratamiento. Si no da las medidas en cabina, que se haga como con los carritos de los bebés”, explica el presidente de Alcer, Daniel Gallego. “Aena nos dio todas las facilidades, pero cada compañía tiene sus propias normas”. El Grupo de Apoyo al Desarrollo de la Diálisis Peritoneal en España (GADDPE) ha emitido una carta a la Asociación de Líneas Aéreas exponiendo la problemática. Por el momento no han recibido respuesta.

“Se trata de una discriminación por desconocimiento”, asegura el coordinador de la Clínica Legal de la Universidad de Alcalá, Miguel Ángel Ramiro. Este critica la contradicción de algunas compañías que argumentan que la máquina supone un riesgo por su contenido de litio --inferior a un gramo--, pero permiten que entre en el avión si se factura. Además, señala que esta práctica es contraria al Reglamento 1107/2006 del Parlamento Europeo, que considera que los aparatos de movilidad no pueden ser cobrados.

“Se está limitando un derecho fundamental como la libertad de movimiento”, denuncia Ramiro, que asegura que los afectados han cumplido con su deber de avisar a las aerolíneas con tiempo.

Destacadas en Vida