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Imagen de la hija del paciente que ha denunciado coacciones tras haberse quejado a una oenegé nacional / CG

Humillan a una paciente descontenta en Barcelona: "Esto es Cataluña"

La hija de un enfermo de demencia senil denuncia que el Hospital Sant Jaume de Calella la coaccionó por quejarse de la desatención de su padre: "Madrid no pinta nada aquí"

7 min

La familiar de un paciente de un hospital catalán ha denunciado que la humillaron por denunciar a una onegé la presunta desatención de su padre en un el centro sanitario Sant Jaume de Calella (Barcelona). A., que cuida a su familiar enfermo de demencia en la institución sanitaria concertada, ha alertado de que la coaccionaron por quejarse de supuesta desatención a El Defensor del Paciente, con sede en Madrid. "Aquí Madrid no pinta nada", asegura que le dijeron. Por su parte, la ciudad sanitaria niega mal trato y admite solo que hay una reclamación que se tramitará "por los cauces habituales"

Este medio ha accedido a un escrito de A. en el que relata su situación al bufete que combate los errores médicos y los supuestos abusos en el sistema nacional de salud. La ciudadana se encuentra cuidando de su padre en el Hospital de Calella. El enfermo sufre demencia senil en grado dos. Presenta alteración conductual y reacciones violentas, por lo que es muy difícil hacerle la higiene diaria y administrarle la medicación pautada. En esta situación, los médicos de Sant Jaume habrían dicho a A. que no pueden hacer más y que se preparan para dar el alta al paciente. La hija reclama que ingrese en un centro sociosanitario "hasta que le concedan una prestación de la ley de dependencia y pueda ser atendido", ya que ella no puede hacerse cargo de la situación o ingresar al paciente en una residencia, la única opción que le da el hospital.

Humillan a una paciente descontenta en Barcelona: "Esto es Cataluña" / CG

El hospital admite solo una reclamación

¿Qué dice el hospital? En conversación con este medio, una portavoz del Consorcio de Salud del Maresme i la Selva, el grupo propietario del Hospital Sant Jaume de Calella ha negado tajantemente que hubiera trato vejatorio. "En ningún caso se dijo a la paciente lo que se ha publicado", ha señalado. Según la representante, solo ha habido dos interacciones entre la paciente y el personal del centro. "Una con el equipo médico y otra con atención al usuario", ha precisado. La misma fuente ha admitido que existe una reclamación por la decisión de los médicos del centro de dar el alta a A..

¿Es esta una decisión polémica? Según el Consorcio, no. Sostiene que se trata de una toma de posición "fundamentada en criterios médicos". La fuente oficial ha subrayado que "los enfermos que ingresan en el sociosanitario cumplen dos requisitos: tienen enfermedades que no se pueden tratar en casa o en el área de hospitalización, como úlceras, o precisan de largos tratamientos, como rehabilitaciones". Según la empresa pública, el padre de A. no cumple ninguno de estos requisitos, por lo que su situación no es compatible con la de acceso a un sociosanitario. "Los médicos creen que debería ser tratado en una residencia", ha insistido la misma voz. ¿Y si A. no se la puede permitir? "Eso es un problema de asignación de los recursos de la Ley de dependencia, algo que, lamentablemente, escapa de las competencias del Consorcio", ha apostillado.

Queja a El Defensor

Cualquiera que fuera su versión, la disparidad de criterios entre paciente y equipo médico ha acabado denunciada ante El Defensor del Paciente, una oenegé con sede en Madrid que defiende las buenas prácticas en medicina. Este bufete ha recomendado a A. que interponga una reclamación ante el departamento de atención al usuario del propio hospital. Aquí es donde habría estallado el conflicto. Al parecer y según la información que obra en poder de este medio, el Hospital de Calella coaccionó telefónicamente a la ciudadana asegurando que "el centro es un hospital catalán y aquí Madrid no tiene competencias". Ello, recordemos, lo niega el centro.

La vecina recordó que muchos bufetes de defensa del paciente, incluido El Defensor, son de ámbito nacional, y que el sistema de salud és único en España, pese a que las competencias están traspasadas a las comunidades autónomas. "Madrid aquí no tiene nada que decir. Esto es Cataluña", dice que insistieron desde atención al usuario.

El caso llega al ministro Illa y al Parlament

En conversación con este medio, El Defensor ha confirmado que ha recibido la muestra de malestar de la ciudadana y ha enfatizado en el "mal trato que estaría dispensando el hospital no solo a esta ciudadana, sino también a los enfermos que utilizan la lengua castellana". Esta organización se ha dirigido al nuevo ministro de Sanidad, Salvador Illa, para que tome cartas en el asunto. También ha informado al Parlamento catalán para que los partidos con representación actúen.

No es la primera vez que el Hospital de Calella aparece en el centro de la polémica. Es uno de los más castigados por la falta de recursos en la sanidad pública catalana, tal y como reconoció en 2017 el exconsejero catalán de Salud, Toni Comín. Ese mismo año, Crónica Global avanzó en exclusiva la noticia de que el Servicio Catalán de Sanidad (CatSalut), aseguradora pública catalana, compensaría con 100.000 euros a una familia cuyo bebé falleció en el centro tras caer accidentalmente en el ascensor.

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