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Tres imágenes del bloque que tomaron okupas en la calle Lleida de Barcelona / CG

Los okupas que apoyó Colau tomaron el piso de una vecina cuando la enterraban

Los allanadores irrumpieron en la vivienda de Adela B. cuando ésta murió y su familia la estaba despidiendo en el cementerio

8 min

Los okupas de Barcelona a quienes el juez investiga por si recibieron ayuda del Ayuntamiento de Barcelona tomaron el piso de una mujer que acababa de morir. Los allanadores irrumpieron en la vivienda de la anciana fallecida horas después de que ésta expirara: cuando su familia la estaba enterrando en el cementerio.

Quien lo explica es Carmen, vecina del número 38 de la calle Lleida. En esta dirección del barrio de Poble-sec, los okupas empezaron a entrar en pisos en 2017. Los arropó el llamado Sindicat de Barri, activistas cercanos a Barcelona en Comú, el partido de la alcaldesa Ada Colau. Algunos vecinos "de toda la vida" los acogieron bien; otros, no tanto. Carmen, de 82 años, prefirió "no meterse y solo saludar: buenos días, buenas noches y punto". Adela B., otra vecina, sí los arropó y "se llevaba muy bien" con los okupas.

"Okuparon el piso de Adelita cuando murió"

Su bondad --"les saludaba cada día"-- no le sirvió de nada. "Adela B. era un ángel. Tenía más o menos mi edad --82 años-- y vivía aquí desde siempre, como yo, 54 años. Pues bien, un día falleció. Y claro, todo el bloque estábamos muy tristes porque la queríamos mucho. Fuimos a la misa y al entierro".

 

 

Pisos okupados en la calle Lleida de Barcelona / CG

Mientras la comunidad de propietarios del 38 de la calle Lleida lloraba a la vecina del 3º 3ª, los nuevos vecinos, los okupas, tenían un plan. "Cuando acabó el entierro y regresábamos, llamamos por teléfono al administrador de fincas, pues temíamos lo peor. Y pasó. Cuando llegamos del cementerio, esta gente --por los allanadores-- se habían metido en el piso de Adela. Okuparon el piso de una vecina que acababa de morir mientras la enterraban", relata esta vecina.

Incidente en el portal

La tensión que llevaba meses gestándose, desde que los okupas se empezaron a meter en algunos pisos vacíos, estalló. "Le dije a uno de ellos en el portal mismo, uno de sus portavoces, que era un sinvergüenza y un desgraciado. Otros vecinos les llamaron de todo y casi hubo una pelea. ¿Cómo pudieron meterse en el piso de Adelita cuando esta acababa de morir y los apreciaba?", se pregunta Carmen.

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Imagen del rellano del número 38 de la calle Lleida de Barcelona, asediado por okupas desde 2017 / CG

Esta vecina no es la única sublevada por la presencia de los usurpadores. Otro vecino lamenta: "Los okupas nos dijeron que también apreciaban a Adelita. Pues bien, ¿por qué no vinieron ni a la misa? ¿Por qué se metieron en su piso cuando murió? Siguen allí".

Seis pisos okupados

Este medio se dirigió ayer a uno de los okupas, que continúan en la finca. No quiso hacer comentarios y dirigió a este periodista al llamado Sindicato de Barrio de Poble-sec. Lo factual es lo siguiente: los intrusos okuparon hasta ocho pisos entre 2017 y 2020. Rebautizaron la finca como Bloc Llavors y se hicieron fuertes en la misma. Hubo cuatro intentos de desalojo que el Ayuntamiento de Barcelona torpedeó, asegura el propietario de la mayoría de viviendas, Vauras Investment.

 

 

Puerta del piso de Adela B., ahora okupado

Al cuarto intento, la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra y Desokupa sacaron a la mayoría de okupas. Fue en febrero de este año. Pero quedan dos pisos tomados y con la luz pinchada. "Por un error administrativo del juzgado, quedan un 1º y un 3º okupados a día de hoy", explica uno de los vigilantes del bloque. En efecto, los okupas se metieron en 2017 por el patio de luces en ocho pisos de la finca del número 38 de la calle Lleida y su dueño, Vauras, no los podrá sacar por completo "hasta 2022". Cinco años de calvario.

Escándalo político

Mientras continúa el proceso judicial, las okupaciones de la calle Lleida han derivado en escándalo político. El dueño de los ocho pisos, Vauras, ha denunciado al Ayuntamiento de Barcelona por ocho delitos, incluidos coacciones y extorsión. El PP y Barcelona pel Canvi han pedido la comparecencia de la alcaldesa, Ada Colau, y de la concejal de Vivienda y Rehabilitación, Lucía Martín.

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Buzones del número 38 de la calle Lleida, bloque asediado por okupas desde 2017 / CG

Martín, de Barcelona en Comú, es una de las concejales que figuran en la denuncia de Vauras. El otro edil es Marc Serra, concejal del distrito de Sants-MontjuÏc y, también, del partido de Ada Colau. Una alto cargo de vivienda del ayuntamiento también está denunciada. El dueño de los apartamentos okupados asegura que los comunes ayudaron a los allanadores y obstaculizaron los desalojos "que tenían todos orden judicial y se ajustaban a ley".

"Trabajan y van en bicis de 4.000 euros"

En el portal, en el número 38 de la calle Lleida de Barcelona, el escándalo político y judicial por la presunta connivencia de Colau con los okupas se vive con división de opiniones. Carmen es durísima contra los intrusos. "Son una panda de sinvergüenzas. Trabajan todos y van en bicis de carretera de 4.000 euros", lamenta.

Josep Maria, que vive en el 2º 4ª, es más comprensivo. "Llevo aquí con mi mujer desde que se levantó el bloque en 1957. Estoy jubilado desde que tuve un ictus y pago un alquiler antiguo: no soy propietario porque no tenemos dinero. A mí, los okupas no me han molestado, lo único que vi es que se metían en pisos en obras. Y también percibí que otro día vino la policía", relata. Este residente del 2º habla ante un piso tapiado por City Lock, una empresa antiokupación. Hay otros seis blindados. Otros dos siguen okupados desde 2017. Su dueño aún no los ha podido recuperar.

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