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La Policía Local de Calella detiene a los propietarios de uno de los pisos de este bloque por echar a sus okupas  / APARTAMENTOS CODINA

La justicia da la razón a los propietarios de Calella: desaloja a los okupas

Los franceses que agredieron a los allanadores recuperarán su propiedad mediante un desahucio inmediato que ya ha sido notificado

5 min

Los okupas de Calella deberán abandonar este mismo miércoles el domicilio en el que residen de forma ilícita. Así lo ha dictaminado la titular del Juzgado de Instrucción 5 de Arenys de Mar tras una vista contra las dos personas detenidas, dos ciudadanos franceses, que intentaron echar a los allanadores a la fuerza de su propiedad en el complejo de apartamentos Codina.

Pancartas de los vecinos de Calella contra los okupas / CEDIDA
Pancartas de los vecinos de Calella contra los okupas / CEDIDA

Los dos hombres, de 84 y 53 años, entraron en su domicilio y agredieron a los okupas con una pata de cabra y un espray. Pretendían echar de ese modo al grupo que se había instalado en un inmueble que ha sido allanado en tres ocasiones en los últimos años, hecho por el que acabaron detenidos y pasaron casi 48 horas en el calabozo.

Decretado el desalojo inmediato

Finalmente, la magistrada que ha estudiado su causa ha dado la razón a los propietarios y ha decretado el desalojo inmediato del inmueble. Por lo que se espera que en las próximas horas Mossos d’Esquadra se personen en el bloque de apartamentos para ejecutar la decisión judicial. 

Además, dos de los allanadores han sido condenados "por un delito leve de usurpación, imponiendo a cada uno de ellos la pena de un mes de multa, a razón de tres euros diarios (90 euros), con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas, con imposición de las costas del juicio". El tercero de ellos ha sido absuelto al considerar que no está vinculado con la entrada ilícita en la propiedad. 

Los tres jóvenes llevan pocas semanas en el piso, tal y como ha podido saber Crónica Global. Han reconocido que accedieron a la propiedad a través de una mafia que les vendió la llave por 1.500 euros, hecho que pone en evidencia la verdadera naturaleza de las okupaciones, especialmente notorias en la zona.

Difícil convivencia vecinal

Durante este tiempo, la convivencia con los vecinos no ha sido fácil. Los residentes denuncian que han tenido que hacer frente a “ruidos, conflictos” e incluso a operaciones de “tráfico de drogas” en las viviendas que han sido allanadas en este complejo residencial. Narran incluso peleas que les han obligado a avisar a Mossos d’Esquadra, que solo pueden actuar para desahuciar cuando cuentan con la orden judicial pertinente, como ha ocurrido finalmente en esta ocasión.

Los vecinos explican que esta misma semana han presenciado un enfrentamiento. Aseguran que los okupas “increparon y amenazaron” a varios residentes y lanzaron “plásticos y maceteros” desde el balcón del piso que ha sido objeto de la pugna. Dañaron varios vehículos que estaban aparcados en la calle.

Costes de un desahucio

Los afectados celebran una decisión que aseguran que es “justa”. “Parece mentira que si no hay presión vecinal y eco mediático estos okupas seguirían ahí durante años”, manifiestan en declaraciones a este medio. Además, destacan que los perfiles de los allanadores con los que se ven obligados a vivir no es precisamente el de familias vulnerables que entran en una vivienda por necesidad.

También recuerdan que Calella --y, en general, todo el Maresme-- es una zona muy afectada por las entradas a residencias privadas. “Nos alegramos mucho por estos propietarios, ojalá que los casos similares se resolvieran con la misma rapidez, porque hay muchos”, añaden. Cargan contra una ley que es “más benévola con los okupas” y lamentan que sean los propietarios los que deban hacer frente a procesos judiciales largos y costosos para recuperar sus inmuebles.