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Detenidos por atacar a hachazos un local okupado en Barcelona

La Guardia Urbana arresta a tres individuos que arremetieron contra unos bajos tomados a la fuerza en el barrio de Sants

3 min

La Guardia Urbana detuvo ayer a tres personas por atacar con hachas y martillos un local okupado en el barrio de Sants de Barcelona. El cuerpo municipal de seguridad arrestó a los tres individuos, uno de ellos menor de edad, tras el grave incidente en la calle Sant Miquel de esta zona de Barcelona. El trío pasó a disposición de los Mossos d'Esquadra.

Según ha informado una portavoz del Ayuntamiento de Barcelona, Guardia Urbana intervino sobre las 19:00 horas en la calle Sant Miquel tras recibir un aviso de que tres personas intentaban acceder a un local comercial okupado en esta vía. Al llegar las patrullas, los policías consigueron localizar en el lugar a los presuntos atacantes. Los inmovilizaron y detuvieron, no sin esfuerzo, habida cuenta del vídeo al que ha podido acceder este medio.

"Vínculo" con el local okupado

La Urbana puso a los tres individuos a disposición de los Mossos d'Esquadra, donde fueron puestos en custodia con cargos de violación de domicilio y daños. Los tres hombres, al parecer, tenían "vínculos" con el local comercial okupado que atacaron.

En una grabación casera de la detención a la que ha podido acceder este medio, se observa a los tres hombres arremetiendo contra el establecimiento tomado a la fuerza. Uno de ellos lo hace con un martillo antes de llevarse a rastras una bombona de butano. El otro emplea una hacha de pequeñas dimensiones. Un tercero mira y no interviene en el intento de asalto.

Segundo asalto a 'okupas'

El incidente con los bajos okupados en la calle Sant Miquel de Sants llega pocos días después de que un grupo de vecinos de El Carmel se tomara la justicia por su mano y embistiera un local tomado por la fuerza en el barrio, tal y como adelantó El Nacional.

 

 

Altercados en el Carmel / CG

El grupo utilizó objetos contundentes y hasta extintores para arremeter contra el local a plena luz del día, mientras los vecinos miraban atónitos la escena.