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Una imagen de patatas fritas, que no son menos saludables que las 'chips' vegetales / PXHERE

¿Son las 'chips' vegetales más saludables que las patatas fritas?

A pesar de parecer un aperitivo más sano tienen un alto contenido en sal, azúcares y grasas

3 min

¿Has dejado de consumir patatas fritas de bolsa para pasarte a las chips vegetales pensando que son más sanas? Pues es un error: a pesar de parecer una alternativa más saludable, no lo son. 

La tendencia healthy arrasa en el sector de la alimentación, pero no hay que confundir lo que vende el marketing con la salud. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que los snacks de verduras, que se elaboran a partir de brócoli, calabaza o remolacha, no son mejores que las tradicionales patatas fritas.

Gran contenido en grasas

¿Dónde reside el engaño? El usuario percibe que es un aperitivo elaborado a partir de verdura, pero en su composición incluye gran contenido en sal, azúcares y grasas, lo que constata que no son tan saludables como nos venden.

Tras analizar las principales marcas de estos productos que podemos encontrar en el supermercado, la organización de consumidores alerta de que se elaboran a base de una masa de harina y almidón, por lo que la cantidad de verdura que contienen, es mínima.

No son saludables

“Tienen tantas grasas como las patatas y más azúcares”, constata la OCU, que advierte de que los aperitivos vegetales no son una alternativa de picoteo más saludable.

Además, el aporte calórico de ambos productos es similiar. Mientras la media de las chips vegetales es de 506kcal cada 100 gramos, el de las patatas solo asciende a 522 kcal. Lo mismo sucede con el contenido graso medio, que es del 30% en las primeras y del 31,8% en las segundas.

Alternativas saludables

La organización de consumidores recomienda alternativas saludables a los snacks envasados. ¿Algún ejemplo? Desde un buen jamón ibérico --sí, no es asequible para todos los bolsillos--. A los tradicionales frutos secos, eso sí, crudos, ya que fritos y pasados por cantidades ingentes de sal, no son una buena opción para mantener la tensión a raya.

Los llamados crudités, verduras cortadas en bastones, o incluso encurtidos, pueden convertirse en un buen aliado para no caer en el consumo de ultraprocesados con pocas propiedades nutricionales.