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Momento en el que la policía trata de desalojar la rave de Llinars / EP

El ocio nocturno pide la reforma del Código Penal para acabar con las fiestas ilegales

Joaquim Boadas advierte de que "si vuelve a pasar lo de Llinars, alguien tendrá que asumir responsabilidades"

3 min

El ocio nocturno es uno de los sectores más perjudicados por las restricciones impuestas para intentar frenar el avance del coronavirus. Sus locales llevan meses cerrados y las medidas que ha fijado el Govern desde el inicio de la pandemia les está desangrando económicamente. La patronal Spain Nightlife ha solicitado este martes al Ministerio de Justicia impulsar la reforma del Código Penal para sancionar las conductas imprudentes que puedan causar contagios, como organizar o asistir a fiestas ilegales como la rave de Llinars (Barcelona).

El secretario general de Spain Nightlife, Joaquim Boada, ha explicado a Crónica Global que si no se toma alguna medida que ponga freno a esto, "volverá a pasar". "Y si pasa, alguien tendrá que asumir responsabilidades", ha recalcado para referirse a las autoridades.

Campañas de sensibilización

"Esta incriminación, debería ir acompañada de campañas de sensibilización instruyendo a la población de la necesidad de no realizar ninguna acción que pudiera comportar un contagio y la obligación de adoptar, en todo momento, las medidas de prevención para evitar el posible contagio de otra persona", indica el comunicado de Spain Nightlife.

Boadas confía en que esta iniciativa que han tomado como patronal tenga algún efecto positivo y que, de una vez por todas, las autoridades se tomen en serio sus reclamaciones, sobre todo a raíz de la rave de Llinars y las dificultades que encontraron los cuerpos policiales para disolverla.

“La nave pudo venirse abajo”

“Avisamos a la Generalitat de que esto iba a pasar, y que la Policía y los servicios de emergencia quedarían desbordados”, ha manifestado Boadas, a la vez que insistió en que “suerte que no pasó nada porque la nave se pudo haber venido abajo o incendiado y ahora estaríamos hablando de algún muerto”.

Boadas ha explicado que tipificando estas conductas como delito "se elevaría el nivel de concienciación de la gente y tendría un importante efecto disuasorio y permitiría que se pudieran reactivar muchas de las actividades legales que ahora mismo están clausuradas".

Esperan una reacción del Gobierno

“Si no se toman medidas, la gente va a seguir organizando y asistiendo a fiestas ilegales cada fin se semana”, añade. Boadas quiere dejar claro que “sólo una se descontroló pero nosotros detectamos unas quinientas fiestas ilegales que se celebraron sin problemas graves”.

En Spain Nightlife están convencidos de que la clandestinidad seguirá existiendo si no se reacciona con firmeza y ha afirmado que se ha solicitado al Ministerio de Justicia "que considere elevar la propuesta presentada al Consejo de Ministros".