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Una de las plantaciones de marihuana que cuidaban las dos familias / POLICÍA

Obligan a dos familias a cuidar plantaciones de marihuana

La policía detiene a siete personas de nacionalidad albanesa por cultivar droga en casas de Tordera

3 min

La Policía Nacional ha desmantelado dos plantaciones de marihuana en el interior de dos casas unifamiliares de Tordera, Barcelona, y ha detenido a siete personas, de nacionalidad albanesa. Los agentes sospechan que cinco de ellas, de dos familias diferentes, fueron forzadas a cultivar la droga.

Entre las dos plantaciones, que estaban adaptadas para un cultivo óptimo de la marihuana mediante la instalación de lámparas y reflectores, se encontraron unas 17.200 plantas. La detención se llevó a cabo a principios de marzo y culminó una operación que había empezado en octubre de 2019.

Dos cabecillas

La policía, sin embargo, hace una distinción entre los siete detenidos: cree que dos de ellos son cabecillas de una organización criminal y sospecha que los otros cinco son personas que fueron captadas en Albania y que llegaron a España engañadas, creyendo que aquí se les iba a dar un empleo convencional.

La tesis de los investigadores es que en el momento en que las personas captadas descubrieron que estaban abandonadas y sin trabajo, los cabecillas forzaron a estos a aceptar el encargo de cultivar y custodiar las dos plantaciones que ahora han sido incautadas.

Cuidar las plantaciones

Al parecer, los jefes de la trama sólo iban a las casas donde se cultivaba la droga y donde vivían las otras cinco personas detenidas para llevar alimentos y productos básicos para estos.

Además, las personas que vivían en las dos casas tan sólo disponían de una pequeña habitación para desarrollar su vida porque el resto de habitaciones y el garaje se destinaban al cultivo de la droga y porque los dos cabecillas de la trama les restringían los movimientos.

Un túnel entre las casas

El registro efectuado por la policía en las viviendas donde se cultivaba la droga detectó, por otro lado, que habían excavado un túnel en ambas casas a través del cual accedían de forma fraudulenta a la corriente eléctrica.

La operación se saldó también con la incautación de la droga, de 1.200 euros en efectivo, una furgoneta, dos hachas y dos bates de béisbol. La policía acusa a los detenidos de tres delitos: contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y alteración del fluido eléctrico.

Ahora será el juez quien determine los próximos pasos procesales de la causa y quien deba dilucidar si la tesis policial sobre la distribución de roles entre los detenidos y si unos estaban subyugados ante otros es correcta o no.