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Explosión en Kiev la madrugada de este jueves. Carrera contrarreloj por traer a España a niños ucranianos / EP

Carrera a contrarreloj por traer a España a niños ucranianos de acogida

La entidad ‘És per tu’ pide la colaboración del Gobierno para traer a 80 menores de edad al país y evitar de este modo que vivan en primera persona una guerra

5 min

06:43 horas de la mañana. Mensaje de Whatsapp. “Ha empezado la guerra. Estamos muy asustados. Se oyen aviones, no podemos salir de casa”. Quien escribe es Yana Topchan, la niña ucraniana a la que acogió por primera vez una familia catalana en la Navidad del año 2013. Yana tenía 7 años. Desde entonces, la niña, que vive a 70 km de Chernóbil, ha estado en España en innumerables ocasiones (tres meses cada año: uno en Navidad, dos en verano).

Sólo la pandemia frenó su llegada anual a nuestro país. La asociación És per tu, que gestiona la acogida de Yana y de 80 niños desde 2011, lucha contra el reloj por sacar a estos pequeños y a sus familias de Ucrania. Además, pide a las administraciones españolas que se impliquen para tratar de salvar a los menores de una guerra con probables consecuencias devastadoras para ellos.

Una bolsa con ropa, comida y documentación

“La información que nos está llegando desde allí es desoladora. Los supermercados están sin alimentación; los bancos están cerrados; las farmacias, también; las gasolineras están colapsadas. Desde Kiev ya no se puede salir hacia las aldeas, todas las carreteras están cortadas”, explica Rosa Martín, presidenta de la entidad.

Irina, la dueña de la casa donde ha caído un proyectil, saca sus cosas de la vivienda en Novoluhans'ke, Oblast de Donetsk (Ucrania) / Diego Herrera - Europa Press
Irina, la dueña de la casa donde ha caído un proyectil, saca sus cosas de la vivienda en Novoluhans'ke, Oblast de Donetsk (Ucrania) / Diego Herrera - EUROPA PRESS

“Las familias ucranianas no saben qué hacer ni hacia dónde ir. Les han indicado que tengan preparadas una bolsa con algo de ropa y alimentación y su documentación y que, si sienten bombardeos cercanos, se metan en refugios --el lugar donde guardan las patatas para todo el año, no es un refugio como tal-- y que no salgan”, añade.

Cruzar la frontera por carretera

Asimismo, las familias que acogen a estos niños están “realmente angustiadas. Hemos recibido decenas de llamadas suplicándonos que ayudemos a sacar de Ucrania a los niños y sus familias, y somos conscientes de que estamos ante una lucha a contrarreloj para lograr sacarlos a todos de allí”.

Muchos ucranianos han huido de su país o tratan de hacerlo al cruzar la frontera hacia los países vecinos, especialmente hacia Polonia. Esta opción es una de las dos que barajan desde la Asociación.

Soldados del ejército ucraniano, a 23 de febrero de 2022, en Chasiv Yar, Oblast de Donetsk (Ucrania) / Diego Herrera - Europa Press
Soldados del ejército ucraniano, a 23 de febrero de 2022, en Chasiv Yar, Oblast de Donetsk (Ucrania) / Diego Herrera - Europa Press

La otra, sería traerlos a España con un avión humanitario. Aunque la dirección de la organización es realista. Asegura que lograrlo sin apoyo del Gobierno es prácticamente imposible. “Necesitamos que ayuden a las asociaciones que acogemos niños, muchas en toda España, a sacar a todos los niños de allí por un tiempo indefinido sin que nos pidan documentos o un visado de tres meses. Lo demás lo hacemos nosotros, aquí siempre tenemos familias de acogida que están deseando abrazarlos”, señala la presidenta de És per tu.

¿Guerra previsible?

“Es de una tristeza infinita ver lo que está pasando, porque esta pobre gente ya ha padecido mucho. Esto ya se podía prever desde 2014, los ucranianos lo avisaban, pero nadie les hizo caso y hemos tenido que esperar a que llegara este momento para echarnos las manos a la cabeza”, lamenta Rosa Martín. “Estos niños merecen tener una infancia digna, una oportunidad de vida, por eso pedimos a las autoridades españolas que nos ayuden a sacarlos de ese infierno”, concluye.

Los directivos de la organización continúan con su trabajo. Buscan, de la forma que sea, sacar del país a los 80 niños que ya tienen lazos con familias españolas.