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Félix, el niño que ha superado un cáncer de ojo y el doctor Jaume Català, oftalmólogo del hospital Sant Joan de Déu / SJDD

Un niño supera un cáncer de ojo gracias a un virus modificado genéticamente

El nuevo tratamiento ha permitido al Sant Joan de Déu inactivar el tumor de retina

Víctor Recacha
5 min

El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona ha logrado tratar con éxito un retinoblastoma utilizando un virus modificado genéticamente. Se trata del tipo de cáncer de ojo más frecuente en niños, por lo que el avance añade esperanza en el tratamiento de este tipo de tumores que suelen detectarse a los pocos meses de vida.

Esta terapia avanzada ha sido desarrollada por investigadores del hospital barcelonés y de una empresa del Grupo Grifols, VCN Biosciences. Gracias a la creación de este virus terapéutico que ataca a las células tumorales, se ha conseguido no solo conservar el ojo del niño tratado, sino también evitar que se quedara ciego.

Un caso de éxito

Félix, como se llama el paciente, lleva ya un año y tres meses con el tumor inactivo y ha conservado una visión del 30%, la misma que tenía antes de iniciar el tratamiento. Ahora va a la escuela y puede llevar una vida adecuada para su edad.

“Se levanta muy temprano, quiere ver la tele, la tablet, juega, canta…”, ha explicado su madre, Keisha, en la rueda de prensa convocada por el hospital: “Es un niño muy activo, tiene mucha energía, quiere ir al parque, a la escuela, pide dibujar…”

Desde Venezuela

Cuando llegó a Barcelona, Félix tenía 2 años. Se le había diagnosticado el cáncer en su país de origen, Venezuela, y perdió el ojo más afectado por la enfermedad. Le hicieron quimio para salvar el otro, pero sin resultados.

El equipo médico del Sant Joan de Déu logró inactivar el tumor después de un año de tratamiento, pero a los seis meses de volver a Venezuela se le volvió a manifestar, así que tuvo que desplazarse de nuevo a Barcelona. Ahora, tras más de un año sin problemas, aún tiene que seguir controles cada uno o dos meses. Sin embargo, podrá regresar a Venezuela y hacerlos allí, algo que hasta ahora no ha sido posible por la situación derivada del coronavirus.

Estudio pionero

En este caso, solo se han tenido que aplicar tres inyecciones que contenían el virus para que el tumor se redujera. El tratamiento forma parte de un ensayo clínico para niños en los que la quimio no funciona y cuando la única opción que queda es extirpar el ojo.

Dentro de la investigación, no todos los casos han sido exitosos como el de Félix, ya que dos pacientes perdieron sus dos ojos. Pero tras analizarlos y constatar que el virus no había afectado a la parte sana de la retina, se pudo avanzar en la investigación.

Curar a más niños

Puesto que se trata de una enfermedad minoritaria, el hospital necesitará que vengan pacientes de distintos puntos del país y del mundo, de modo que llama a los médicos y familiares de niños con este tipo de cáncer a ponerse en contacto con ellos para ver si pueden formar parte del ensayo. Los doctores esperan tratar a 13 niños para analizar la seguridad de la terapia, y posteriormente ampliarán el número de pacientes para comprobar estadísticamente su eficacia.

La madre de Félix ha destacado que “ha sido difícil llegar a un país desconocido desde tan lejos”, pero que lo hizo con la esperanza no solo de que su hijo mejorara, sino “de que los niños puedan tener una mejor vida, puedan jugar, ver…”. Por eso se ha querido dirigir a “todas las madres que tengan niños con retinoplastia”: “Que sepan que tienen la oportunidad de mejorar y llevar una vida como la de Félix”.