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Daria Sidorkevich, la madre de Camila, la niña que desapareció en Caldes de Montbui en agosto / CG

Siete abogados desde 2017: nadie quiere defender a la madre que se ha fugado con su hija

Las discrepancias y los supuestos impagos de Sidorkevich son algunos de los motivos de los cambios constantes en la defensa

6 min

Siete abogados han defendido a Daria Sidorkevich en los últimos cuatro años. La madre de Camila, la pequeña con la que esta mujer se fugó de Caldes de Montbui en agosto, inició los trámites de divorcio de su exmarido en 2017. Desde entonces, arrastra un largo historial de letrados y múltiples procesos con su antigua pareja. Las discrepancias entre la clienta y sus sucesivas defensas, así como los supuestos impagos de las minutas de los profesionales, son los principales motivos por los que cambia de forma reiterada de equipo legal. 

El padre de la niña, Julio Quezada, ha denunciado a su expareja por sustracción de menores por la desaparición de la niña desde hace un mes. Advierte de que se está ante una persona conflictiva y que así ha quedado demostrado a lo largo de la causa judicial que aún tienen abierta. “Hubo momentos en los que mi exmujer ni tenía abogado y debía contactar con ella de forma directa”, explica. 

Incumplimiento del régimen de visitas

La madre de la niña comenzó su proceso civil con una experta en derecho de las relaciones paterno-filiales, quien prefiere no revelar su nombre. La letrada fue la encargada de tomar las medidas provisionales previas a la demanda de divorcio. 

El 23 de agosto de 2017, Sidorkevich denunció a su marido por malos tratos tras abandonar el domicilio que compartía la pareja en aquel momento. Poco después, retiró los cargos. Esto mismo sucedió con una segunda acusación por violencia de género que presentó meses más tarde. Según su antigua abogada, la denunciante "se negó a pasar por el médico forense" que debía acreditar las supuestas agresiones por parte de su expareja. 

Impagos y discrepancias 

Al final, la clienta pidió la venia. Es decir, el proceso para solicitar la sustitución de un abogado. Pasó a manos de otro jurista especializado en delitos contra la salud e integridad corporal, que también prefiere quedar en el anonimato. En su caso, abandonó la representación de Sidorkevich "por los impagos y discrepancias" con su clienta. 

Sidorkevich también pidió a tres abogados de oficio que asumiesen su defensa. El primero fue "un hombre muy competente, que intentó mediar entre ambas partes, pero que lo dejó porque vio cosas que no le parecieron normales", comenta Quezada. Una quinta jurista de Mataró, especializada en derecho de las relaciones paterno-filiales, "estuvo muy implicada" en el proceso, según detalla la contraparte. En este caso, renunció a defenderla porque su clienta incumplía de forma reiterada los acuerdos que cerraba. Especialmente, en el régimen de visitas de la menor.

Diferencias irreconciliables entre las partes 

La experta en derecho de familia y penal familiar Susanna Antequera también abandonó el caso Sidorkevich por algo parecido. Llevó la defensa desde mayo de 2020 hasta febrero de 2021. “Renuncié a continuar con su representación por diferencias irreconciliables”, reconoce la jurista. Insiste en que su antigua cliente tiene un historial jurídico y que cuenta con múltiples causas abiertas derivadas de su proceso de divorcio. 

Remarca, asimismo, que cortó todos los contactos que mantuvo con su cliente desde el momento en que renunció a trabajar con ella. Además, deja claro que desaprueba su conducta actual. “Son muchos los menores afectados [en causas análogas] y condeno de forma enérgica las decisiones unilaterales que toman ciertos progenitores, en la línea que sean, que afectan a los pequeños de forma emocional y psicológica. Lamento que la niña se encuentre retenida por la madre y apartada de la justicia española, la cual debe ser la única responsable en la investigación para resolver el caso”, afirma.

El exmarido también se quedó sin defensa

Quezada manifiesta que la actitud de su exmujer también ha tenido consecuencias en su representación legal. Los múltiples procesos judiciales que Sidorkevich abría contra él acabaron por costarle su defensa, hecho que implicó que tuviera que contratar a un nuevo bufete. Reconoce que la complicación de su caso implicaba una dedicación casi exclusiva del equipo legal que le llevaba en un inicio y que llevó a que la letrada que tenía asignada "descuidara" otros casos. 

Por su parte, la actual abogada de Sidorkevich rechaza hacer comentarios sobre el actual estado del sumario. Sí que indica que aún están abiertos dos procesos contra la expareja de su cliente y que justificarían, en cierto modo, sus últimas decisiones. "Uno por violencia con la menor presente y otro por abusos sexuales a una menor”, destaca.