Menú Buscar
El primer potro de España nacido mediante una nueva técnica de congelación de embriones / EMBRYOTOOLS

Nace el primer potro de España mediante una nueva técnica de congelación de embriones

El método podría aplicarse en otras especies en vías de extinción, como el lince ibérico

3 min

Nació en octubre en una granja de Cataluña, se encuentra en perfecto estado y ofrece grandes esperanzas para especies en vías de extinción. Gracias a la aplicación de una nueva técnica, la empresa de biotecnología Embryotools ha conseguido el nacimiento del primer caballo de España mediante la criopreservación de embriones equinos. 

Basado en el trabajo de investigadores norteamericanos, el equipo de embriólogos de Embryotools ha desarrollado una técnica que permite la congelación de embriones de gran tamaño --de 6 ó 7 días desde la fecundación-- con tasas de éxito incluso superiores a las descritas con embriones de tamaño reducido. 

Este método permite conocer características genéticas del embrión como, por ejemplo, el sexo, antes de que sea descongelado y posteriormente transferido. “Es una técnica extraordinaria, porque a la vez que permite aumentar las tasas de éxito de la criopreservación de embriones muy desarrollados, se aprovecha el líquido de la cavidad embrionaria para conocer características genéticas de los embriones”, afirma la doctora Gloria Calderón, co-fundadora de Embryotools, una de las primeras embriólogas de España. 

Inseminación de una yegua campeona de doma

El doctor Guillem Formiguera, veterinario y director técnico de la empresa CREA Veterinaris de Taradell, afirma que “el embrión se generó en la finca de la empresa CREA Veterinaris de Taradell mediante la inseminación de una yegua campeona de doma clásica. Se recuperó el embrión pasados 7 días cuando tenía un tamaño de casi 500 micrómetros de diámetro. Al verlo, ya sabía que no tenía posibilidades de congelarlo con éxito, por lo que decidimos enviarlo al laboratorio de Embryotools para aplicar la técnica que habían desarrollado”, explica. 

“Pasadas unas semanas, cuando ya sabíamos el sexo del embrión, se descongeló y se envió en un incubador portátil de nuevo a la finca para ser transferido horas más tarde en perfecto estado a la yegua receptora capaz de llevar la gestación a término”, añade. 

Los investigadores tienen grandes esperanzas de que la técnica pueda ser aplicada con éxito también en otras especies, especialmente en aquellas en vías de extinción, como, por ejemplo, el lince ibérico, donde la criopreservación eficiente de embriones podría ayudar a mejorar el éxito reproductivo y a la recuperación de la especie.