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Fragmento del cartel 'We Can Do It!' de Howard Miller, en el que una mujer es la protagonista

Las mujeres, en la cola de la recuperación salarial

La crisis económica y la reforma de Rajoy afectaron en mayor medida a las trabajadoras, cuyas condiciones mejoran más lentamente

5 min

Las mujeres españolas que ocupan puestos directivos cobran de media un 18% menos que los hombres en las mismas posiciones, la diferencia para las situadas en cuadros medios es del 12,8%, mientras que la brecha salarial entre empleados ha disminuido levemente en este principio de 2017 hasta el 11,9%.

Son datos del informe sobre diferencias salariales y cuota de presencia que elaboran todos los años la escuela de negocios Eada junto con la consultora Grupo ICSA, que muestra la desigualdad entre sexos en el mundo laboral. La crisis, además de la reforma laboral de 2012, la incrementaron, pero la recuperación económica no ha ayudado, de momento, a revertir la situación.

La conciliación, más difícil

Mujer embarazada en el trabajo

Mujer embarazada en el trabajo

“La tendencia es que las épocas de dificultades económicas siempre tienen un impacto distinto sobre las trabajadoras que sobre sus homólogos hombres”, explica Alba Garcia, secretaria de Mujeres, Diversidad y Políticas LGTBI de CCOO de Cataluña. La última crisis afectó en un primer momento a la construcción, un sector con predominio masculino.

Después, sin embargo, los recortes en el sector público terminaron con puestos de funcionarios ocupados tradicionalmente por mujeres, sobre todo en sanidad y educación. Eva Gajardo, secretaria de Igualdad y Formación Profesional de UGT en Cataluña, añade otro factor: una conciliación cada vez más complicada.

“La reforma laboral flexibilizó las condiciones laborales, por lo que quienes tenían un horario determinado que les permitía conciliar, mayoritariamente mujeres, fueron las más perjudicadas”, indica. Algunas empresas volvieron a la rigidez y a buscar la disponibilidad absoluta de sus trabajadores.

Llegan los contratos a tiempo parcial

La recuperación económica no ha ido acompañada de una disminución de la desigualdad. “La ocupación generada es a base de contratos temporales y a media jornada, por lo que la situación no es mejor, en general”, aseguran desde CCOO. Según datos de UGT, tres de cada cuatro contratos a tiempo parcial los ocupan mujeres, ya que la “incapacidad de encontrar flexibilidad en el trabajo ha llevado a las empleadas a buscarlo en otras formas”.

Mujer trabajando de cajera en un supermercado

Mujer trabajando de cajera en un supermercado

El fenómeno ha afectado también a los puestos más altos. Ingry Canchila, socia del Grupo ICSA, explica que es habitual que las posiciones de directivo en algunos departamentos concretos, como recursos humanos y finanzas, estén ocupados por mujeres. “Son también los más fáciles de reemplazar, por lo que la crisis también afectó en estos casos”.

Según el informe, mientras que en 2008 un 19,5% de altos cargos en empresas eran mujeres, la cifra bajó al 10,3% en el año 2013. Ahora, se ha recuperado levemente, hasta el 13,2%, tras el retroceso del ejercicio pasado.

Una cuestión estructural

No se trata, por tanto, de una situación circunstancial; es un problema estructural, coinciden los expertos. “Que un empresario diga que es un problema la baja maternal es señal de que es un problema cultural”, considera Canchila. Pero, ¿qué se puede hacer para terminar con ello?

Doctora atendiendo a una paciente

Doctora atendiendo a una paciente

Administraciones, empresas y actores sociales deben actuar juntos. Las políticas públicas son una parte del problema, coinciden las fuentes consultadas. Tienen que ir dirigidas, según la secretaria de Mujeres de CCOO en Cataluña, a promover el acceso a la ocupación de las mujeres.

Reducir su inactividad por medio de liberarlas de algunas necesidades familiares que las políticas públicas no cubren es otra de las medidas que la administración podría promover. Las empresas también tienen tareas pendientes, opina Gajardo: “Las pymes son las que más diferencias salariales presentan y las que menos planes de igualdad aplican”. Garcia sentencia que, “a nivel individual, no lo conseguiremos”.