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La mujer agredida por radicales antifascistas en el barrio de Nou Barris en Barcelona el sábado y mostrando las heridas que sufrió / CG

Habla el marido de la mujer golpeada por radicales en Barcelona: "Temí que la mataran"

La agresión de extremistas antifascistas a una vecina de Nou Barris empaña el conflicto sobre un centro de culto musulmán en el barrio

7 min

Habla el matrimonio golpeado por radicales en Barcelona: "Temí que mataran a mi mujer". La agresión de extremistas antifascistas a una vecina de Nou Barris el sábado, 17 de marzo, ha enmarañado aún más un conflicto abierto sobre un centro de culto musulmán que opera desde 2017 en la zona.

I., marido de E., la mujer que fue salvajemente agredida a las puertas de su casa en la calle Japó, explica como una caravana en bicicleta de ultras de izquierda se abalanzó sobre su mujer pese a que ésta se encontraba con su hija de cinco años. "Ocurrió después de la manifestación de Unidad Contra el Fascismo y el Racismo (UCFR). Unas 300 personas se descolgaron de la marcha. Entraron en la calle a grito pelado y pegando carteles contra el fascismo. Algunos vecinos les aplaudieron, otros les increparon. Pero buscaban provocar", explica el ciudadano.

Golpeada ante su hija

"Mi mujer --que no puede hablar porque está afónica de gritar-- había ido a una tienda, a cambiar unas sábanas que había comprado para la cama de nuestro hijo pequeño, de tres años. Al regresar, vio al grupo que bajaba provocando en bici y los grabó con el móvil. Uno de ellos no titubeó, bajó del vehículo, y con el brazo ante su cara para esconder su identidad, se abalanzó sobre E.", agrega.

"Le pegó un puñetazo en la cara y le intentó arrebatar el móvil. Mi mujer consiguió tocar el timbre y gritó que la estaban apaleando. Yo escuché lo que estaba pasando, cogí al pequeño y bajé. Descalzo y dejando la puerta del piso abierta del miedo que tenía. Coloqué al pequeño tras la puerta para que no saliera y me precipité a la calle para hacer frente a los agresores. Fue demasiado tarde: se habían esfumado. Los perseguí tres calles, sin éxito", narra I.

"Los Mossos lo sabían"

Según I., vecinos contrarios a la ubicación del centro de culto islámico en el barrio --hay protestas desde que se instaló hace un año-- habían avisado a los Mossos d'Esquadra de que la manifestación antifascista "podría entrar en el barrio". ¿Qué hizo el cuerpo policial? "Nos dijeron que no pasaría, que lo impedirían. Pero no lo hicieron", lamenta el vecino.

¿Cómo está la agredida? "Tuvo que ir al ambulatorio con taquicardia tres horas después del ataque. Presenta un golpe en la cara y una luxación en la muñeca porque el agresor intentó arrancarle el móvil de las manos. Todo ante mi hija de cinco años, que se puso a llorar y a gritar que 'tenía miedo'. Hemos presentado denuncia y ya sospechamos quién puede ser el agresor. Es gente ajena al barrio. Del entorno okupa de Barcelona", asevera. ¿Qué piensan cuando los asaltantes les gritaron 'fascistas'? "Hemos dicho tantas veces que no lo somos que ya estamos cansados. Yo personalmente he trabajado e ido a comprar a comercios regentados por musulmanes. Pero por defender que no vemos acertada la ubicación de un oratorio, nos tildan de ultras", se queja.

Conflicto empañado

El intento de paliza a E. del sábado ha enmarañado aún más el conflicto en Nou Barris por un centro de culto islámico en la calle Japón que se inició en febrero de 2017. Fuentes que conocen el oratorio critican las "aglomeraciones, ruidos y falta de acondicionamiento del espacio".

"Llaman racistas a los vecinos cuando no lo son. Sólo se oponen a la ubicación del centro de oración, ya que la acera de la calle es estrecha. Ante el oratorio se sitúa una escuela de idiomas que bloquea la acera cuando se ponen diez padres a esperar a sus hijos. No es el mejor lugar y el ayuntamiento y asociaciones de vecinos favorables al centro lo saben", agregan las mismas fuentes.

"Contra los derechos fundamentales"

Preguntado por la agresión y la situación del conflicto sobre el oratorio, Nou Barris Acull, la entidad paraguas que agrupa a más de 80 entidades por la convivencia, se ha remitido a una rueda de prensa que ofrecerá hoy en Barcelona. Sí ha dado su opinión Musulmanes contra la Islamofobia, que ha "condenado toda violencia" y ha lamentado que "cierto antifascismo tiene componentes violentos que empañan la estrategia para luchar contra la xenofobia". La misma asociación ha subrayado que la lucha por la armónica convivencia entre culturas y religiones "debe realizarse desde los cauces del Estado de derecho y nunca desde la violencia".

No obstante, la agrupación ha cargado duramente contra los partidos que "intentan sacar rédito de la oposición minoritaria a un centro de culto". Ibrahim Miguel Ángel Pérez, portavoz de la entidad, ha indicado que un grupo de vecinos "se manifiesta contra un derecho fundamental como es la libertad de culto". En opinión de Pérez, esa "utilización partidista" busca "arañar votos azuzando el odio y la desconfianza contra el islam y los musulmanes. Un odio que, por cierto, ya investiga la fiscalía". Bajo su punto de vista, el sustrato de las protestas y la "tutela de partidos como PxCAT y DN son los prejuicios contra una religión".