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Luis Racionero, urbanista y escritor / EFE

Muere Luis Racionero, el enamorado de la revolución hippy

Urbanista, escritor y defensor de una cultura liberal, Racionero deja una extensa obra marcada por 'Memorias de un liberal psicodélico'

5 min

Luis Racionero ha fallecido a la edad de 80 años. Nacido en la Seo d’Urgell, en 1940, Racionero ha marcado a varias generaciones con su defensa de una cultura liberal y la necesidad de saber aprovechar los placeres de la cotidianeidad. Racionero siempre defendió que la única revolución real en el siglo XX fue la hippy, que él había podido comprobar tras su estancia en la Universidad de Berkeley, en California, donde estudió urbanismo.

Eran los meses posteriores al mayo francés de 1968, y Racionero asistió a las revueltas estudiantiles anteriores y posteriores. Eso marcaría su trayectoria, comprobando también la estimulación de las drogas, con el LSD, como algo lúdico.

Sus relaciones amorosas

En Memorias de un liberal psicodélico (2010) da cuenta de su periodo de formación, a través de una sólida base intelectual, y señala esa particular visión del mundo, en la que los placeres de la buena mesa y de las conversaciones pausadas tienen un lugar preminente.

En su vida privada destacaron sus encuentros y desencuentros con sus mujeres. Si a California viajó con María José Ragué Arias, crítica teatral, más tarde se relacionaría con la psicóloga Elena Ochoa, que quería vivir en Madrid y no en el Empurdán, donde se había instalado Racionero. Y allí se fueron los dos, hasta que Ochoa acabó entablando una relación con el arquitecto Norman Foster.

En el Gobierno de Aznar

Racionero estudió ingeniería industrial y se licenció en Económicas en Barcelona, y estudiaría urbanismo en California, gracias a la prestigiosa beca Fullbright. Ya de regreso a Barcelona, sería profesor de la Escuela de Arquitectura y en la facultad de Ciencias Económicas de la UB.

Escritor en catalán y castellano, Racionero fue, en la etapa de José María Aznar al frente del Gobierno, director del Colegio de España en París y de la Biblioteca Nacional en Madrid. Con el libro Memorias de un liberal psicodélico recibió el III Premio Gaziel de Biografías y Memorias 2010. Luis Racionero, que discrepó del movimiento independentista en los últimos años, se había acercado al nacionalismo catalán. Llegó a participar en una lista de ERC por Girona, pero acabó cerca también del PP, del Gobierno de Aznar, cuando éste quiso tener referencias entre la intelectualidad catalana.

La apuesta por Ajo Blanco

Una de sus grandes aportaciones intelectuales se plasmó en la revista Ajo Blanco, que dirigió en varias etapas Pepe Ribas. Racionero se convertiría en uno de los líderes intelectuales de los nuevos movimientos alternativos, con su ensayo de 1977 Filosofías del underground.

Uno de los libros que le generó, sin embargo, más dinero, como él mismo reconocía en una entrevista en Ajo Blanco, fue Cercamón, una obra centrada en la edad media catalana que el propio Jordi Pujol había destacado en su momento. También el libro Del paro al ocio le generó buenos ingresos.

Sobre el nacionalismo catalán no tuvo una actitud agresiva. En aquella misma entrevista, larga, en la que ponía en valor toda su experiencia en California, Racionero señalaba en Ajo Blanco: “Cataluña es una realidad histórica muy antigua y muy fuerte. Los nacionalistas no han de demostrar nada; el catalán es y punto. Pero hay gente que se realiza a través de una mística nacionalista y esto es la elección de cada uno. A mí me parece que lo fundamental, desde luego, es luchar por estar en un país pluralista, un país que reconozca las diferencias de todas las nacionalidades, sintiéndose cada uno en la que le corresponda”.