Menú Buscar
Una valla quitamiedos o guardarraíl

Un motorista denuncia a la Generalitat por los 'quitamiedos asesinos'

El damnificado sufrió gravísimas secuelas tras un accidente cuyo alcance atribuye a que las vallas actuaron sobre él como cuchillas

3 min

El 5 de enero de 2014, Tiago Santos circulaba con su motocicleta por la carretera que conecta Caldes de Malavella y Llagostera, en la provincia de Girona. Eran las 12.50 de la mañana. La hora en que su vida dio un vuelco irreversible.

Las motos que le precedían aminoraron bruscamente la velocidad y Tiago se vio obligado a clavar el freno para evitar una colisión en cadena. El resultado fue que perdió el control de su moto y salió disparado a ras de suelo hacia la valla metálica que separa la carretera del arcén exterior. Aquellos quitamiedos metálicos, desprotegidos en su parte inferior, actuaron sobre él como si se tratase de una cuchilla.

Lesión irreversible

Tiago sufrió una fractura múltiple en la columna vertebral. Pasó 200 días ingresado en el hospital del Vall d'Hebron. La principal secuela, una paraplejia D5.

Ahora, postergado en una cama, reclama justicia y lo hace por la vía de la “reclamación de responsabilidad patrimonial de la administración pública”, un conducto poco utilizado por los ciudadanos y al que recurre este damnificado por “el deficiente funcionamiento de los servicios públicos”.  

Culpa a la Administración

Para Tiago los irreversibles daños físicos y psicológicos que ha sufrido a causa de aquel accidente son “atribuibles a la incorrecta colocación de unas vallas metálicas, peligrosas para los motoristas por las secciones que pueden causar en el cuerpo humano, según abundante casuística atendida por los tribunales”.

Para este motorista, los controvertidos quitamiedos metálicos son ilegales y sus instalaciones obedece a “una mala praxis de la Administración”. Por ello, culpa y reclama al Departamento de Territorio y Sostenibilidad que le restituya los daños morales y físicos sufridos para poder atender, en adelante, las atenciones médicas y sociales derivadas de su situación de minusvalía casi total.

Reclamación al detalle

Tiago ha cuantificado en 1.443.000 euros lo que, en su derecho, reclama a la Administración “por la invalidez, incapacidad total, daños morales y gastos de adecuación de la vivienda”.

“Por las características de la vía, y la ausencia de arbustos en la zona, la concreta y específica lesión medular no se habría producido si la valla no existiese o fuera de otro tipo distinto”. Ese es el alegato técnico que esgrime Tiago en su demanda. Para él ese quitamiedos es ilegal y estaba indebidamente instalado. Aquel guardarraíl es la causa del grave traumatismo que le ha provocado una  paraplejia irreversible.