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Falta de Mossos d'Esquadra en la Ciutat de Justícia de Barcelona / FOTOMONTAJE DE CG

Los Mossos se quedan en cuadro en julio y agosto

La falta de agentes de seguridad ciudadana se acentúa debido a las vacaciones y a los dispositivos que "hipotecan" los efectivos disponibles, entre ellos el de vigilancia de juzgados

05.07.2019 00:00 h.
7 min

Los Mossos d'Esquadra miran los próximos meses con preocupación. El verano trae consigo las vacaciones y, con ellas, el recrudecimiento de la falta de efectivos de seguridad ciudadana que los sindicatos vienen denunciando desde hace años. Y que se ve, a su vez, complicado por las casuísticas del contexto, en el que los agentes policiales son requeridos para tareas de vigilancia y refuerzo de dispositivos de prevención antiterrorista en zonas turísticas.

Fuentes policiales aseguran que las consecuencias de la languidez del cuerpo de seguridad catalán es evidente en varios puntos de la comunidad. Por ejemplo, en Santa Coloma de Gramenet, durante la presente semana hay una sola patrulla en turno de tarde para vigilar el municipio, que cuenta con algo más de 118.000 habitantes. Algo parecido ocurre en el Baix Llobregat, donde la comisaría de Sant Vicenç dels Horts dispone de una única pareja de agentes para dar servicio tanto a esta localidad como a sus colindantes, al ser sede operativa de un área básica policial. En Barcelona la situación tampoco es mejor: en Nou Barris, distrito con más de 168.000 vecinos según los datos del ayuntamiento, también contó con una única patrulla durante un turno de tarde. 

Distribución de agentes

Inma Viures, portavoz del Sindicato Autónomo Policial (SAP) explica que el número de efectivos en cada comisaría --que ya es más bajo que el que debería, apunta-- debe "distribuirse" entre diferentes tareas encomendadas. Esta dispersión, unida a la reducción de agentes disponibles en periodo vacacional --que deja a las comisarías con un 20% menos de efectivos en cada turno de días libres-- acaba por destinar al mínimo de policías a las tareas de seguridad en las calles. Algo que acaban sufriendo tanto ciudadanos como los comercios, que están apostando por contratar su propia seguridad privada.

Uno de los cometidos que retiene a mossos de forma permanente desde hace meses es el conocido como Dispositivo Toga, que mantiene a --como mínimo-- una patrulla en cada sede judicial de Cataluña después de que los CDR atacaran con excrementos los juzgados de varios municipios. Una operación que ocupa a cerca de medio millar de mossos durante todo el día y cuyos resultados han sido exiguos. Según la sindicalista, esta medida no hace más que "hipotecar las patrullas" disponibles en las localidades catalanas. "Estos agentes no hacen nada más que estar allí", explica Viures, quien también recuerda que los juzgados cuentan con un dispositivo policial "que actúa si hay algún problema de seguridad".

Imagen de archivo de Mossos d'Esquadra / EFE
Una patrulla de los Mossos d'Esquadra / EFE

Cálculo del déficit de efectivos "obsoleto"

La Consejería de Interior de la Generalitat de Cataluña apunta que el cuerpo de Mossos d'Esquadra contaba, al finalizar 2018, con un total de 16.610 agentes que se han visto aumentados en 454 activos más tras la última graduación de candidatos, a principios de junio. Una promoción que dista en siete años de la última que aumentó el número de policías en el cuerpo. Miquel Buch, responsable de esta cartera en el Govern, aseguró que en seis meses se han creado 750 plazas y que hay previsto convocar otras 750 para llegar a los 18.000 activos. 

El problema, según los sindicatos, es que estos 2.000 efectivos que el consejero quiere agregar al equipo de Mossos es un "déficit" que se calculó en base a las necesidades de seguridad de hace una década. "Tenemos un déficit aproximado de unos 2.000 agentes, según los datos que se calcularon en la Junta de Seguridad de 2009", asegura la portavoz de SAP. "Son datos obsoletos" que no hacen justicia con el contexto actual, en el que la alerta terrorista se encuentra en nivel cuatro sobre cinco desde hace dos años, la población ha crecido e incluso "el modelo de seguridad ha cambiado". Todo ello, sin contar el "goteo" de agentes que sufre el cuerpo por su propia casuística: jubilaciones, incapacidades, etcétera.

Inversión en seguridad

Los trabajadores aseguran que la única solución adecuada para este déficit es el aumento de mossos en las calles. Una de las ideas que lanzan desde el sindicato mayoritario de los Mossos d'Esquadra es la creación de lo que llaman "bolsa de horas estructural". En esta estarían incluidos los agentes que, de forma voluntaria, quieran trabajar en la que sería su semana de descanso, y que se contabilizan como horas extra. "Esta opción haría posible que hubiera más seguridad en las calles y también que se permitiera una mayor conciliación", ya que los efectivos voluntarios podrían cubrir los permisos que vayan surgiendo de forma espontánea. 

Los mossos se desmarcan, eso sí, del modelo público-privado que se estudia en el departamento de Justicia de la Generalitat, conocido hace unos días y que pretende sustituir a los efectivos de la policía autonómica que cumplen sus funciones en las cárceles catalanas por seguridad privada. "La Generalitat tiene que invertir en seguridad pública", apuntan fuentes policiales, "es un tema de prevención para velar por la ciudadanía". Y alertan, además, que la falta de fondos y agentes policiales acabará por crear "una policía low-cost y patrullas ciudadanas, como ya se está viendo en algunos municipios".

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