Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Los daños causados en manifestaciones como la de Urquinaona en 2019 son analizados por PSC-Units en un plan policial alternativo al de la CUP / EUROPA PRESS

Los médicos certifican que una bala de foam de los Mossos dejó tuerto a un joven en Urquinaona

El Instituto de Medicina Legal de Cataluña concluye que las lesiones del joven de 18 años son compatibles con el impacto de un proyectil de los Mossos

3 min

Un informe del Instituto de Medicina Legal de Cataluña, que ha sido puesto a disposición del juzgado número 7 de Barcelona, concluye que las lesiones que derivaron en la pérdida del ojo de un joven durante las protestas postsentencia de 2019 en la plaza de Urquinaona de Barcelona son compatibles con el impacto de un proyectil de foam.

El escrito recoge que las heridas que presentaba el chico, de 18 años en el momento de los hechos, fueron ocasionadas por el impacto de una bala de espuma viscoelástica de 40 milímetros de diámetro que impactó contra su rostro a gran velocidad. Además, el informe recoge que, a raíz de estos hechos, la víctima ha tenido que precisar de atención psicológica para sobrellevar las secuelas.

Ningún mosso investigado

Aunque el proyectil tuvo que ser lanzado, necesariamente, desde una “escopeta” de los Mossos d’Esquadra, el cuerpo que hace uso de estos proyectiles en situaciones de desorden público, no se ha abierto ninguna investigación hacia ningún agente por este incidente.

No obstante, no se trata de un hecho aislado. En el marco de las protestas por la sentencia contra los líderes del procés, otro joven perdió un ojo por el uso de estas armas. Durante la ocupación parcial del aeropuerto de El Prat, convocada por Tsunami Democràtric, uno de los manifestantes recibió un impacto de un proyectil con el mismo resultado. No obstante, la denuncia por estos hechos fue archivada al considerar que era imposible saber qué agente había disparado dicha bala.

Una herramienta polémica

Por otro lado, en las manifestaciones convocadas en febrero de este año por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, una joven perdió el ojo después de que el impacto de un proyectil viscoelástico le golpeara las gafas, lo que le produjo graves lesiones que terminaron con la pérdida del ojo. Por estos hechos, el cuerpo investiga a dos “escopeteros”.

Aunque en Cataluña está prohibido el uso de balas de goma desde 2013, la utilización de proyectiles foam ha generado una gran controversia en los últimos meses a tenor de las graves lesiones que han ocasionado a los manifestantes.