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El barrio de La Mina

Los Mossos desarticulan un peligroso clan familiar asentado en La Mina

Los agentes han intervenido más de 200.000 euros en joyas, dinero y vehículos, así como cuatro pistolas semiautomáticas, un fusil y diez armas de fuego simuladas

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Los Mossos d'Esquadra han desarticulado un peligroso clan familiar instalado en el barrio de La Mina de Sant Adrià de Besòs (Barcelona) dedicado al tráfico de drogas y robos. Los principales líderes han ingresado ya en prisión. Según ha informado este domingo la policía catalana, en total han sido detenidos 28 presuntos miembros de este clan, todos de nacionalidad española, de los cuales nueve están en la cárcel. "Tenían como marcado objetivo controlar y someter a cualquier grupo rival de la zona", subrayan los Mossos. 

Los miembros de este clan no realizaban ninguna actividad lícita remunerada, pero sin embargo tenían a su nombre gran cantidad de bienes inmobiliarios y en el operativo se intervinieron más de 200.000 euros en joyas, dinero y vehículos, así como cuatro pistolas semiautomáticas, un fusil AK47 operativo y diez armas de fuego simuladas. La organización criminal desmantelada había cometido un amplio abanico de delitos, la mayoría de ellos asociados al tráfico de drogas, los robos con fuerza en establecimientos y la carga de camiones de transporte de mercancías.

Varios delitos

Entre los delitos que la policía imputa a este clan figura el de coacciones, "que ponían en práctica como método de obtener dinero de forma rápida y mantener un estado de terror en la zona". Los Mossos señalan que el clan imponía la ley del silencio en el barrio, que "sus acciones eran del todo indiscriminadas y de gran violencia" y que no dudaban en utilizar armas de fuego.

En cuanto a los delitos contra el patrimonio, destacan los robos de las cargas de camiones estacionados en áreas de servicio, que les proporcionaba grandes beneficios. La policía asegura, además, que últimamente este clan habían apostado por el cultivo de marihuana por su rentabilidad y las bajas condenas que conlleva penalmente, aunque también vendía otras drogas en el barrio de La Mina como cocaína y heroína. El amplio abanico de acciones delictivas de este clan permitía a los miembros de la organización criminal disfrutar de un alto nivel, lo que indicaría también que el grupo podría estar implicado en un delito de blanqueo de capitales.