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Los Mossos 'cazan' a dos presos fugados durante un permiso penitenciario

Uno de los prófugos se escondía en casa de su pareja, de donde no salía nunca, y el otro en un inmueble de lujo ocupado en Lloret de Mar

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Fugas frustradas. Los Mossos d'Esquadra han arrestado a dos presos que no volvieron a prisión tras sendos permisos penitenciarios. El primero de ellos, de 35 años y con último domicilio en Valls, salió de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada, el pasado diciembre, y ya no volvió.

El interno cumplía condena por lesiones y malos tratos --violencia de género--, así como por conducir bajo los efectos del alcohol y otras drogas, y por robos. Fue en febrero cuando el grupo de búsqueda de fugitivos lo ubicó en Jerez de la Frontera, Cádiz, en la casa familiar de la pareja que tenía entonces.

Escondido por varias parejas

Una vez los agentes desplegaron el dispositivo para arrestarlo no lo localizaron, y es que tras pelearse con su compañera, el fugado decidió volver a Cataluña. Una vez en el territorio, los investigadores descubrieron que tenía una nueva relación: una mujer mucho mayor que él, que lo dejaba esconderse en su domicilio de Valls.

Detención de uno de los presos fugados / MOSSOS
Detención de uno de los presos fugados / MOSSOS

Antes de que los Mossos hubiesen desplegado un nuevo operativo para arrestarlo, el preso volvió a cambiar de pareja, también otra mujer de Valls. Como en las ocasiones anteriores, también se refugió en el inmueble de esta, de donde no salía casi nunca. Finalmente, el pasado jueves, la policía catalana consiguió arrestar al prófugo, que ya ha regresado al penal de Lledoners, donde cumple condena.

Chalet ocupado en Lloret

Aún hay más. Y es que el cuerpo autonómico también ha detenido a otro preso, que acumula más de 40 antecedentes por robos, que huyó de la prisión de Quatre Camins, en la Roca Vallès, en 2017. El fugitivo se había escondido en una casa de lujo en Lloret de Mar. Un inmueble en una urbanización apartada del núcleo urbano que ocupó.

En este caso, el prófugo también salía poco de la vivienda. Cuando lo hacía, en coche, tomaba precauciones como no parar nunca el motor del vehículo o dar varias vueltas a la zona para asegurarse de que no había presencia policial. Si detectaba a alguna patrulla o control, huia a gran velocidad. Fue el pasado 12 de abril cuando los Mosso lo localizaron en Palafolls, y lo arrestaron.