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Una imagen ilustrativa de una joven tras haber sufrido abusos sexuales

La mitad de víctimas de abusos sexuales en Cataluña son menores

El secretismo y tabú que rodea esta lacra hace que la mayoría de casos permanezcan ocultos

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La mitad de víctimas de abuso sexual en Cataluña son niños y niñas menores de edad. En el territorio, casi una de cada cinco personas (17%) ha sido víctima de esta lacra durante la infancia; y en 2018, se interpusieron 766 denuncias por este delito. 

Son datos de la ONG Save the Children, que denuncia que el peor problema del abuso sexual infantil es el secreto y los tabús que lo rodean, lo que hace que la mayoría de casos permanezcan ocultos.

Medidas de prevención

La organización exige una estrategia integral con medidas de prevención y actuación para reducir los casos de violencia contra la infancia y atender mejor los menores que han sido víctimas. "Cuando reciben formación y se les habla de abuso sexual, acaban teniendo más conocimiento y saben cómo evitarlo; conocen las situaciones de riesgo y demuestran más control y seguridad", explica el responsable de Políticas de Infancia de Save the Children, Emilie Rivas.

Además de la prevención, la entidad insiste en que la estrategia tiene que contar con medidas de actuación, ya que actualmente los casos de abuso sexual infantil que salen a la luz se encuentran con dificultades que añaden dolor a los menores. Las víctimas que lo denuncian tienen que pasar por cuatros servicios diferentes que no están coordinados entre sí, donde tienen que explicar múltiples veces su testimonio: policía, hospitales, servicios de protección y juzgados.

Atención integral

La Generalitat propuso instaurar el modelo nórdico de atención integral a las denuncias de abuso sexual infantil que se desarrolla en Islandia, la Casa de los Niños -Barnahaus en islandés-, empezando con una prueba piloto en Tarragona en un centro que se abrirá en los próximos meses. Un modelo que consiste en agrupar todos los departamentos que intervienen en un caso de abuso sexual infantil, donde trabajan bajo el mismo techo, lejos de comisarias y hospitales.