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Panel de metodologías ágiles / UNSPLASH

¿Qué son las metodologías ágiles y cómo mejoran la productividad?

Estos nuevos métodos de trabajo son vitales en algunos negocios, donde se requiere producir y revisar el resultado

Juan Antonio Marín
4 min

Las metodologías ágiles han llegado al mercado laboral para quedarse y buena prueba de ello es que se utilizan en el día a día de muchas empresas, sobre todo del sector IT (informática y telecomunicaciones). Según un informe publicado por la comunidad Scrum Alliance, entre 2017 y 2018 más de la mitad de las compañías estadounidenses y una de cada cuatro en Europa utilizaron este tipo de metodologías para mejorar la productividad de sus actividades.

Pero, ¿qué son exactamente las metodologías ágiles? Esta forma de trabajar se basa en la flexibilidad, es decir, se adapta para dar cobertura total a todas las complicaciones o particularidades de un determinado proyecto. Esto implica que todo el equipo tenga que hacer reuniones para mejorar la organización y también que se reinventen los procesos para conseguir llevar el proyecto a buen puerto. A continuación se detallan algunas de las metodologías ágiles más conocidas.

Srcrum

Es la primera que viene a la mente cuando se habla de metodologías ágiles, dado que es una de las más utilizadas, principalmente, en empresas de desarrollo de software. Scrum es un conjunto de operaciones que se llevan a cabo para mejorar el trabajo en equipo y, en definitiva, hacerlo mucho más productivo. Para ello, se programan ciclos de trabajo cortos o esprines (generalmente de dos semanas de duración) en los que se desarrolla el producto o se mejora el ya existente.

Esta metodología es muy útil en entornos cambiantes o cuando un proyecto requiere de una alta escalabilidad, es decir, cuando se requieren resultados rápidos y que funcionen. Por eso, las reuniones de equipo y con el cliente son muy importantes, para que no se pierda tiempo con, por ejemplo, funcionalidades que no interesen y se centre el tiro en resolver necesidades concretas.

Agile

La siguiente de la lista es la metodología Agile, que es de la que toma el idioma español la expresión de metodologías ágiles. Esta forma de trabajar tiene mucho que ver con el Scrum y consiste en satisfacer las necesidades del cliente de manera rápida, efectiva y recurrente. Las entregas se realizan por semanas, para lo cual se subdividen las tareas complejas en otras más pequeñas y manejables.

Equipo trabajando / UNSPLASH

Equipo trabajando / UNSPLASH

El resultado es que el cliente recibe resultados cada cierto tiempo y ve cómo el proyecto que ha encargado va tomando forma, permitiendo los cambios en caso de ser necesarios, en lugar de tener que esperar a la entrega final del proyecto, lo que aumentaría los costes y alargaría el procedimiento.

Kanban

Por último, la metodología Kanban es una de las formas de organización más utilizadas para grandes proyectos. En esta estrategia, se utilizan tarjetas visuales en las que se van añadiendo (o eliminando) las tareas que deben ser completadas. De este modo, todo el equipo sabe exactamente a qué se está dedicando su tiempo y el de sus compañeros, lo que ofrece una perspectiva global de que el trabajo individual contribuye para un bien mayor: el de todo el equipo.

De nuevo esta metodología tiene como punto fuerte la mejora de la productividad, dado que la planificación constante de tareas hace mucho más sencillo su cumplimiento. Además, es más fácil medir la manera en que los trabajadores van completando sus tareas, haciendo más sencillo ofrecer plazos de entrega fiables a los clientes. Esto, en suma, termina reduciendo los tiempos de trabajo y premia a los equipos más efectivos.