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El mercado 'El intercambio' llega a Barcelona / CG

Un nuevo mercadillo de intercambio de ropa aterriza en Barcelona

La moda del trueque, que triunfa en Reino Unido y Estados Unidos, llega a la capital catalana con la voluntad de romper esquemas

5 min

En un mes como diciembre, propenso al consumo y al gasto desaforado, llega a Barcelona un mercadillo de ropa basado en el trueque, donde los euros no son bienvenidos.

La iniciativa El Intercambio, como ha sido bautizada, la ha impulsado la instagramer e influencer Claudia Ayuso, y ha tenido lugar por primera vez en la capital catalana el 15 de diciembre, a las puertas de la Navidad. Además, ha contado con la activista Carlota Bruna como invitada especial. Y el experimento se ha saldado con éxito.

Tokens

Cerca de 200 personas han hecho cola y han llenado el local de Corevents de Barcelona para llevar su ropa e intercambiar. Aunque el proyecto va más allá. Las personas que acuden al mercado traen su ropa de casa y la intercambian por tokens, una especie de criptomoneda de valor simbólico.

Los organizadores --la propia Claudia Ayuso, la también instagramer Marisa Oliver, fundadora de Hamelin Agency --valoran las prendas y otorgan una cantidad determinada de tokens en función de la calidad, el estado y la marca del producto. Una vez las personas disponen de dicha "moneda", ya pueden comprar la ropa de otros.

Arranca un nuevo mercado de intercambio de ropa en Barcelona / CG
Arranca un nuevo mercado de intercambio de ropa en Barcelona / CG

Consumismo compulsivo

“Es una manera de contribuir al cambio en la gente”, asegura Oliver. La idea es llevar a sus asistentes a la reflexión y ver que el consumismo compulsivo también “destroza el Planeta”.

La moda es una de las industrias más contaminantes, superando el 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Para producir uno vaqueros nuevos, por ejemplo, se necesitan más de 3.000 litros de agua, aseguran. Sin contar que la producción de prendas contamina océanos y ríos.

Sostenible

Sin embargo, este modelo de mercadillo de intercambio no es nuevo. Ya existe en el Reino Unido y en Estados Unidos; además, hay otros en Barcelona como el Trocasec, el BabyTroc, el TrocAntoni o el Mercatroc.

Pero el objetivo en este caso es contribuir de forma “activa y sostenible a un consumo más respetuoso de la moda” desde dos ámbitos: el medio ambiente y el comercio justo.

100% ecológico

La instagramer Oliver defiende que diciembre es una buena época, porque toda le gente sale a comprar ropa. "Es una idea 100% ecológica de renovar tu armario”, sostiene.

Los asistentes al evento rondaban los 20 años. La mayoría eran chicas que conocieron la iniciativa a través del Instagram o el canal de YouTube de Claudia Ayuso. Y han acabado implicadas.

Varios jóvenes intercambian ropa de segunda mano / CG
Varios jóvenes intercambian ropa de segunda mano / CG

Buena causa

“Yo realmente no vengo a comprar nada”, afirma una joven en la cola. Explica, convencida, que le pareció buena idea traer la ropa que no usaba y que le puede servir a otros. No le preocupa si nadie compra sus prendas. Las donan a organizaciones sin ánimo de lucro o las reutilizan para futuras ediciones, junto con los tres euros que se pagan para entrar en el mercado.

Otros, como padres, madres o amigas, acuden de acompañantes y salen un poco más concienciados. “Me parece una buena idea”, comenta una chica. La gente tiene recelo de hacerse ropa de segunda mano, pero en el fondo, subraya, “es como si te intercambiaras la ropa con una amiga”.

Expansión

La idea no les ha ido mal en el estreno. La primera experiencia ha superado con creces sus expectativas, y esperan llevarla a más lugares de España, como Madrid, defiende Claudia Ayuso.

Lo que parece un regreso al pasado es visto, ahora, como “una nueva forma de consumir”, sentencia. 

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