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Hotel El Dorado, en Cambrils / GOOGLE STREET VIEW

El menor que arrancó los ojos a un vigilante pasará ocho años en internamiento cerrado terapéutico

El agresor sufrió un brote psicótico y dejó en estado vegetativo al trabajador que se presentó en su habitación ante la agresividad mostrada por el huésped

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El menor que arrancó los ojos al vigilante de un hotel y lo dejó en estado vegetativo tras sufrir un brote psicótico pasará ocho años de internamiento cerrado terapéutico. Es el acuerdo al que han llegado el Ministerio Fiscal, las acusaciones particulares y la defensa y que ha podido conocer este medio.

Todo ocurrió entre las 00.00 y las 00.50 del 6 de julio del 2021, cuando A. M. G., que entonces tenía 17 años, comenzó a tener un comportamiento extraño y agresivo en una de las habitaciones del hotel El Dorado de Cambrils (Tarragona), donde se encontraba junto a su madre. Fruto de su estado de alteración, destrozó mobiliario por valor de 1.143,89 euros. Fue por ello por lo que hasta la estancia se acercó J. C. S. C., vigilante de seguridad del establecimiento.

Agresión a un mosso

Sin mediar palabra, el menor comenzó a agredir al vigilante de forma reiterada, causándole un traumatismo craneoencefálico muy grave con lesión cerebral, desprendimiento de piel del rostro y extirpación de los dos globos oculares. Esas terribles heridas le han dejado secuelas irreversibles, dado que sufre ceguera total y ha quedado en estado vegetativo permanente, al margen del perjuicio estético. Este trabajador, con una edad cercana a la jubilación, estuvo 79 días ingresado, antes de ser trasladado a un centro residencial para atención paliativa. Es totalmente dependiente.

Los mossos que se personaron en el lugar de los hechos se encontraron a la víctima en el suelo, inconsciente, con respiración agónica y con las mermas físicas antes mencionadas, por lo que procedieron a detener al agresor tras sedarlo, dado que, en el forcejeo, el menor trató de arrebatar el arma de fuego a uno de los policías y le dio un cabezazo en la cara.

Trastorno esquizodreniforme

Desde entonces, el acusado se encuentra en internamiento provisional de régimen cerrado terapéutico. Asimismo, A. M. G., en este tiempo, ha sido diagnosticado de tics, trastorno del neurodesarrollo, TDAH y trastorno esquizodreniforme, aunque en el momento de los hechos no tenía identificada enfermedad mental alguna, bien que había sufrido otros brotes psicóticos de forma reciente. En el momento del ataque presentaba disminución severa de sus capacidades intelectiva y volitiva.

Estos hechos con constitutivos de delito de homicidio en grado de tentativa, delito de daños, delito de atentado y delito leve de lesiones. La responsabilidad civil se dirimirá en el Juzgado de Menores de Tarragona el próximo octubre.