Menú Buscar
El Pirineo catalán / PIXABAY

Los mejores pueblos para visitar en el Pirineo catalán

Majestuosos pueblos y estaciones de esquí son los reclamos turísticos más importantes de la zona

5 min

El Pirineo catalán es uno de los destinos más visitados de nuestro territorio, por ser un lugar ideal para los amantes de la montaña. Su oferta de estaciones de esquí hace que se llene en invierno, mientras que el resto del año suele atraer a numerosos senderistas que atraviesan sus caminos ver sus majestuosos pueblos, uno de sus reclamos más importantes. 

El primero de sus pueblos, que funciona como enlace con prácticamente todo el Pirineo catalán, es Vielha, en Lleida, capital de la Vall d'Aran. Toda la oferta de ocio que rodea las montañas comienza en este punto. Un lugar en el que se pueden contratar rutas de senderismo o alquilar el equipo para la nieve. Es una de las localidades más grandes que hay por la zona. A pocos kilómetros de allí se encuentra Unha, un pueblo mucho más pequeño, con poco más de 120 habitantes, que destaca por su tranquilidad.

Los secretos del Pirineo catalán

Al sur del Parque Nacional de Aigüestortes se encuentra Taüll, pueblo que debería formar parte del itinerario de todos los que visitan el Pirineo catalán. Sin llegar a los 300 habitantes, este lugar se ha convertido en un reclamo para miles de turistas por contar con dos de los edificios más representativos del románico: la iglesia de San Clemente y la iglesia de Santa María, ambas Patrimonio de la Humanidad. Aprovechando la visita, también se puede visitar Caldas de Bohí, que cuenta con uno de los mejores balnearios de la zona.

Iglesia de Taüll en el Pirineo catalán / PIXABAY

Iglesia de Taüll en el Pirineo catalán / PIXABAY

Ya en Girona se encuentra Camprodon, cuyo Puente Nuevo que cruza el río Ter se ha convertido en una postal perfecta para aquellos que quieran disfrutar de una escapada de ensueño. Siguiendo el curso del río se llega a Besalú que, aunque está más cerca de la costa, cuenta con un imponente puente y unas murallas medievales que lo hacen único y especial. Aprovechando la visita a la provincia, se puede cruzar el Pirineo para ir a Llivia, un pequeña localidad rodeada por tierras francesas --aunque sigue perteneciendo a España desde el Tratado de los Pirineos en el siglo XVII--. Además, cuenta con la farmacia más antigua de España, reconvertida en museo, que data del siglo XV.

Mucho por visitar

Próximo a la frontera se encuentra Castellar de n’Hug, conocido por ser el nacimiento del Llobregat. Está situado a 1.400 metros de altitud y cuenta con una arquitectura tradicional que se ha mantenido durante el paso de los años, haciendo que visitar este pueblo del Pirineo catalán sea como viajar en el tiempo. Calles empedradas, casas y paredes de piedras y tejados típicos de la zona hacen que la visita a este municipio se convierta en memorable. Además, cuenta con algunas de las mejores vistas que se pueden obtener de Sierra d’Ensija, Rasos de Peguera y el macizo de Pedraforca.

Castellar de n’Hug, en el Pirineo catalán / PIXABAY

Castellar de n’Hug, en el Pirineo catalán / PIXABAY

Por último, otro de los destinos favoritos para los amantes del senderismo es Queralbs, un pequeño pueblo situado al norte de Ribas de Freser cuya iglesia románica del siglo X es una de las principales atracciones culturales que se pueden encontrar. Sin embargo, lo interesante de este pueblo es su conexión con el Pirineo, pudiendo ir hasta Nuria andando a la vez que se disfruta de una increíble vista del Pirineo. Sus casas son de piedra, con calles muy estrechas que obligan a aparcar el coche para disfrutar de un buen paseo. 

Destacadas en Vida