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Imagen de una pediatra atendiendo a un niño en las urgencias de un ambulatorio medicos de cataluña / CG

Los médicos catalanes han perdido 60.000 euros en ocho años

Los facultativos, hartos de recortes, preparan cinco días de escraches a los mandamases de la sanidad pública durante la huelga de ambulatorios de la próxima semana

21.11.2018 00:00 h.
5 min

57.106 euros. Esta es la cantidad que, de media, los médicos de familia y pediatras catalanes han perdido entre 2010 y 2018. Los facultativos protestarán contra los recortes e impagos de la Generalitat de Cataluña mediante paros en los ambulatorios de una semana que se traducirán en escraches a todo el aparato de gobierno de la sanidad pública catalana, según ha podido saber este medio.

Los galenos esgrimirán razones de peso para dejar sus consultas en los centros de atención primaria (CAP) de la región. Calculan que han perdido 57.106 euros de media en ocho años. La cifra sale del recorte del 5% del salario en 2010 y la congelación de 2015 y 2016, sin subidas (12.110 euros); El hachazo 50% de los complementos de productividad variable o DPOs (19.152 euros); el retraso de un año en obtener el nivel uno de carrera profesional (4.291 euros), los días de libre elección que el Instituto Catalán de Sanidad (ICS) no compensó por falta de presupuesto (4.943 euros); veinte días de incapacidad temporal media (915 euros); la ampliación de la jornada laboral en 1,5 horas sin compensación a partir de 2012 (9.793 euros) y las pagas extra de 2013 y 2014, que no se devolverán hasta 2026, que totalizan 5.912 euros.

Escraches al Departamento de Salud

Este cálculo será uno de los que se pondrá sobre la mesa de negociación con el ICS, el gran proveedor públic de servicios sanitarios en Cataluña y que comanda el doctor Josep Maria Argimon. El bregado sanitario ha negociado entre bambalinas para evitar la protesta, en balde. La irrupción del sindicato CGT y la plataforma Rebelión Primaria apuntalando la movilización ha sido clave para impedir un acuerdo con Metges de Catalunya (MC), principal convocante, que Argimon daba por hecho la pasada semana. En otras palabras: habrá huelga de médicos en Cataluña por primera vez en 10 años.

Laura Pelay, secretaria de Salud, lidiará con la huelga de médicos en Cataluña / CG

Laura Pelay, secretaria de Salud y máximo alto cargo del departamento por la baja maternal de su titular / CG

La protesta, por otro lado, no será silente. Los galenos, un colectivo poco acostumbrado a las movilizaciones públicas, preparan una intensa semana de escraches a los responsables de la Consejería de Salud, que comanda temporalmente la política-sindicalista Laura Pelay por la baja maternal de la titular, Alba Vergés. Pelay deberá lidiar con movilizaciones ante las sedes del departamento, del ICS, de las gerencias territoriales de este proveedor público y de protestas ante los propios ambulatorios. El calendario de paros, si nada lo impide, impactará y fuerte en un sistema sanitario que afronta cada campaña de la gripe al límite por los propios límites de capacidad asistencial.

Pelay, con el agua al cuello

No solo deberá Pelay esquivar las protestas, sino que está condenada a esmerarse para, junto a Argimon, encauzar unas protestas cuyas demandas ahora mismo no puede afrontar. Metges de Catalunya ha centrado sus peticiones en cuatro ejes: más médicos (estima una pérdida de 900 en los últimos años); más tiempo para las visitas; menos listas de espera y más recursos presupuestarios para la atención primaria.

Mucho más difícil se lo ponen los facultativos y pediatras de base. Rebelión Primaria pide "dimensionar las plantillas de los Equipos de Atención Primaria según las necesidades"; convocar oposiciones cada año y atajar la precariedad, al menos un año; que se desvinculen las gerencias y direcciones de atención primaria de los hospitales; el desmantelamiento de las Unidades de Gestión de la Atención Primaria (UGAP) o direcciones únicas, que implementó de forma fallida el exconsejero de Salud, Toni Comín, hoy prófugo de la justicia en Bruselas (Bélgica), oposiciones específicas para enfermería; facilitar la promoción interna temporal en el ICS; recuperar el 100% de las DPO, incrementar el plus de jornada y que las horas de atención continuada cuenten como extra (x1,75 euros la hora).

El Departamento de Salud, del que depende el ICS como empresa pública, no tiene capacidad adquisitiva para ceder a nada de ello. Por este motivo, habrá que ver cómo gestiona la cúpula de la Consejería una protesta que ha concitado un apoyo creciente a la par que generado alerta: coincidirá con el arranque de la gripe, con el consiguiente peligro de colapso hospitalario.

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