Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Certificado de vacunación en un móvil

Me gusta / No me gusta: el pasaporte Covid para el ocio nocturno

El documento que permite acceder a las discotecas y facilita su reapertura tras 18 meses de parón tiene el aval del TSJC. ¿Pero es una buena medida?

Laia Calaf / Gerard Mateo
0 min
Pasaporte Covid, por Laia Calaf
1/2

Pasaporte Covid, por Laia Calaf

El pasaporte Covid para acceder al interior de los establecimientos del ocio nocturno se ha aprobado tras meses de insistencia por parte del sector y, aunque algunos puedan pensar que llega demasiado tarde y que ya no tiene sentido, sigue siendo necesario. La incidencia epidemiológica mantiene un lento descenso desde hace días y, precisamente por ello, las discotecas deben reabrir con la garantía de ser lo más seguras posibles. Así pues, solo el certificado Covid y el cumplimiento del resto de medidas dentro de los locales --como el uso de la mascarilla-- evitarán que se repita lo que ocurrió a principios de verano. Recordemos que el Govern levantó, sin más, las restricciones en el sector en vísperas de Sant Joan tras 15 meses de cierre, pero tuvo que aplicarlas de nuevo apenas dos semanas después ante el aumento descontrolado de contagios.

 

Ahora, con el certificado Covid, las discotecas van a poder volver a llenar sus pistas de baile con la certeza de que la gente que la ocupa está vacunada, ha pasado el virus hace menos de seis meses o ha dado negativo en una prueba PCR o test de antígenos. Por los datos personales no hay que temer, pues la secretaria de Salud ha asegurado que están completamente seguros porque la webapp que se utiliza para verificar el código QR no almacena los datos que detecta. Este mismo sistema se utiliza para viajar desde el 1 de julio y no ha dado problemas, por lo que no está de más que se use también en el ocio nocturno para evitar que el sector vuelva a sufrir las duras consecuencias de un cierre total.

Pasaporte Covid, por Gerard Mateo
2/2

Pasaporte Covid, por Gerard Mateo

El pasaporte Covid para entrar en las discotecas hubiera sido una buena idea, con matices, hace ocho meses, en lo más crudo de la pandemia. Pero ahora, cuando el coronavirus da los últimos coletazos (ni siquiera empeora la situación pese al aperturismo generalizado y los botellones), se presenta como una medida oportunista, como un gesto de los gobernantes al castigado y estigmatizado sector del ocio nocturno, como una justificación de la demora, de que solo así hay cierta seguridad de que la epidemia está bajo control. Apenas han tardado en 18 meses…

 

¿Por qué solo se aplica a discotecas y salas de fiestas mientras la normalidad vuelve para el resto de los sectores (transporte público a reventar, aglomeraciones en los centros comerciales, público en los estadios de fútbol)? Además, el Govern reconoce que presenta este pasaporte Covid como un incentivo para la vacunación de los jóvenes, que no es lo mismo que decir que se aplica como cortafuegos del Covid-19. Se parece, pero el matiz es significativo. Implementado de este modo sugiere que es una medida de control por control.